NARUTO es propiedad de Masashi Kishimoto, la historia es de mi autoria.

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Capitulo III-Historia:

De esta forma prosiguió

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2 años después

Naruto 16 años, Hinata 8 años

La lluvia cubría aquella ciudad, el cielo gris acompañaba los sentimientos de aquellos que se encontraban reunidos en aquel lugar. Un joven rubio vestido de negro se encontraba empapado mientras a su lado una niña de vestido negro sujetaba su mano con fuerza. Ambos parados frente a aquel agujero, agujero que de ahora en adelante seria la tumba de Hikari Hyuuga

Por su rostro descendía pequeñas lágrimas mientras sentía el dolor que había dejado la muerte de aquella maravillosa mujer…

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Hinata, Hanabi y él se encontraban viendo la televisión mientras Hinata se encontraba sentada entre sus piernas Hanabi estaba sentada a su lado con un oso de peluche, escucharon el teléfono sonar y a Kushina ir a contestar "diga" fue lo que escucho seguido por un desgarrador "¡NO!" "¡no, no, no, no!" giro la cabeza y contemplo a su madre desplomarse al piso mientras amargas lágrimas recorrían su rostro, fue entonces cuando comprendió lo que sucedía. Giro la vista al sentir un pequeño apretón sobre su pierna, Hinata observaba en silencio a la mujer sollozante… ella también había comprendido lo que había sucedido

-¿Qué le pasa a la tía?-pregunto una inocente Hanabi ante el alboroto

-vamos-se puso de pie y cargo a la menor mientras tomaba la mano de Hinata y las llevaba al cuarto de la mayor. Entro y cerró la puerta, se sentó mientras las atraía hacia él y las abrazaba-todo está bien…-susurro mientras sentía a Hanabi confundida y a Hinata aferrarse a su pecho-yo estaré… con ustedes…-por fin el dolor lo alcanzo y lágrimas comenzaron a descender…

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Se encontraba en el cuarto de Hinata ayudándola a ponerse aquel vestido negro, era él quien se estaba haciendo cargo de la niña, su madre apenas podía hacerse cargo de Hanabi sin derrumbarse frente a la niña que parecía no terminar de comprender lo que sucedía

Fijo su vista en la niña de cabello corto, sus ojos blancos sin vida con pequeñas lagrimas que lograban escaparse de vez en cuando, no entendía del todo su extraño comportamiento ¿porque se sobre esforzaba tanto? A pesar de que la vio derramar algunas lágrimas no la había escuchado sollozar, gritar, patalear, hacer berrinches ni nada por el estilo desde que habían recibido la noticia ella solo se limitaba a aferrarse a él con fuerza mientras pequeñas lagrimas caían, nada más. Termino de vestirla, todos sus movimientos parecían automáticos, la vio de pies a cabeza y la abrazo con fuerza-estoy aquí…-susurro, ella parecía una muñeca rota

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Al igual que antes solo pequeñas lagrimas descendían por el rostro de la niña, nada más, lagrimas que se confundían con la lluvia que los cubría a todos en aquellos momentos. Giro su vista y vio a los presentes

Habían tantas personas reunidas por la partida de aquella mujer, entre esos tantos vio a su tía Rin sosteniendo a la pequeña Hanabi en brazos mientras dormía, un paraguas negro sostenido por su esposo Obito los cubría de la lluvia mientras ambos derramaban lágrimas, siguió recorriendo el lugar y vio a su madre llorar sin consuelo mientras se aferraba al pecho de un hombre de cabello plateado, su tío Kakashi trataba de consolarla mientras la cubría con su paraguas, su vista termino frente a aquella tumba, un hombre lloraba con fuerza mientras se encontraba de rodillas al piso, aquel era Hiashi Hyuuga y a su lado estaba su padre cubriéndolo de la lluvia. Todas aquellas personas lloraban, gritaban o al menos sollozaban ante la pérdida de tan maravillosa mujer… pero ella no. Bajo su vista a aquella niña que parecía solo tener una expresión de dolor mientras veía la tumba, nada más

La tarde transcurrió y las personas comenzaban a retirarse hasta quedar solo los familiares más cercanos. El aún se encontraba tomado de la mano con la niña que todo el tiempo se había mantenido en silencio

-Naruto…-se giró al escuchar su nombre-es hora de irnos…-su madre traía a Hanabi en brazos-vaya están empapados-podía notar sus ojos rojos-parece que volverá a llover pronto, debemos regresar-él ni siquiera noto cuando la lluvia había parado-yo… me llevare a las niñas para cambiarlas y luego las llevare a casa

-¿Qué hay de papá?

-él se quedara con Hiashi esta noche… él lo necesita, nosotros cuidaremos de las niñas-solo asintió como respuesta-Hinata vamos voy a cambiarte

Sintió un fuerte apretón en su mano y vio a la niña aun con expresión seria

-vamos cariño-Kushina extendió su mano hacia la niña pero ella solo retrocedió apretando más la mano del rubio

La vio aferrarse a él con fuerza-creo… que yo me hare cargo de ella-vio a su madre que parecía querer protestar-la llevare a nuestra casa y me asegurare de que se cambie, no te preocupes estará bien, lo prometo

La mujer no parecía muy convencida-está bien… pero cuida de ella

Asintió mientras respondía de forma silenciosa al apretón de la niña con un suave apretón

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-dime ¿estarás bien?-pregunto un hombre de cabello negro mientras se giraba para ver el asiento trasero del auto

-claro no te preocupes viejo-respondió mientras abría la puerta del auto

-¿estás seguro?- pregunto la mujer castaña en el asiento de copiloto

-tranquilos estaré bien tía Rin, no es la primera vez que cuido de ella-respondió a la pareja de esposos

-bueno… llámanos si necesitas ayuda-dijo Obito, se despidieron y arrancaron el auto

Camino con la niña de la mano, abrió la puerta y vio toda la casa a oscuras, camino y subió las escaleras hasta la habitación de la niña-¿cerrado?-dijo confundido, su madre había cerrado todas las habitaciones y había olvidado las llaves. Probo con todas pero ninguna abrió hasta que llego a la suya, tomo su llave y abrió-vamos- Hinata no había pronunciado palabra alguna en todo el camino solo obedecía cada orden del rubio-te quedaras conmigo hasta que mi madre regrese ¿de acuerdo?-solo recibió un asentimiento como respuesta

Vio su cuarto con detenimiento hasta llegar a la niña y notar el vestido escurriendo agua-debes cambiarte-suspiro al recordar que la ropa de la niña estaba en el cuarto cerrado-veré que te encuentro-se respondió mientras comenzaba a buscar en su armario algunas de sus prendas de cuando era niño, busco y busco pero lo más pequeño que encontró fue una camisa y short de cuando tenía 11 años y dado el tamaño de la niña iba a quedarle gigante-lo siento…-se inclinó frente a ella-esto es todo lo que hay ¿puedes ponértelo después del baño?

Hinata tomo lo que le daba y asintió como respuesta mientras se metía al baño de la habitación

La vio entrar y después escucho el ruido del agua caer, se recargo en la pared cansado sin duda alguna la muerte de su tía le dolía pero más que nada le dolía ver a la niña en aquella condición. Pasados unos minutos escucho la puerta abrirse, giro la vista y vio a la niña con el cabello mojado y aquellas enormes ropas, una pequeña sonrisa se formó en su rostro cansado-puedes quedarte aquí, me daré un baño-tomo sus cosas y vio a Hinata solo caminar hasta sentarse sobre su cama, una sonrisa amarga apareció en su rostro ante la obediencia de la niña, soltó un suspiro, mejor se apresuraba no quería dejarla sola mucho tiempo

Pasado unos minutos salió del baño con su pijama puesto y vio a Hinata en la misma posición en que la había dejado, comenzaba a preocuparse-¿tienes hambre?-no recibió respuesta-bajare para traerte algo de comer-se giró en dirección a la puerta

-¡no!-sorprendido se giró ante el llamado y vio a la niña con su mano extendida hacia el-no tengo hambre…-susurro antes de volver a la posición original

Un pequeño sentimiento de alivio se coló en su interior, no había sido mucho pero ella había hablado por primera vez en dos días. Camino y se sentó sobre su cama recargado en la pared, la veía sentada a la orilla, quería hacer algo para que hablase, no quería que ella se consumiera en su tristeza como suponía estaba haciendo en ese mismo instante-sabes te tengo una propuesta

La vio girar levemente hacia el

-solo por hoy podrás llamarme Naruto-kun todo lo que quieras-ofreció el adolecente-y además cumpliré cualquier petición que tengas ¿Qué dices?

La vio regresar a su posición original, sentía sus ánimos decaer ante el fracaso de su idea-¿puedo pedir cualquier cosa…?-susurro

Una sonrisa de tranquilidad se formó en su rostro-cualquier cosa que quieras

-pu…-le tomo unos segundos continuar-¿puedo abrazarte?-se giró para verlo con sus ojos blancos llorosos

-adelante-fue todo lo que dijo mientras extendía sus brazos llamándola

Gateo hasta él y se sentó cuando lo tuvo en frente comenzó a dudar si podía o no hacerlo, lo vio a los ojos pidiendo permiso

Estiro sus brazos y la estrecho contra su pecho, la abrazo con fuerza mientras acariciaba su cabello, lentamente comenzó a sentir su pecho mojado y comenzó a escuchar pequeños sollozos que rápidamente comenzaron a hacerse fuertes y continuos, aquel se había convertido en un llanto desgarrador que le rompía el corazón a cualquiera que lo escuchaba, era el llanto de una niña que acababa de perder a su madre

La apretaba con fuerza mientras de sus ojos habían comenzado a caer nuevas lágrimas, se había contagiado del dolor de aquella niña que se encontraba en sus brazos, él también quería gritar pero debía ser fuerte, se había preparado para cuando este día llegara, se había preparado para consolarla cuando esta situación se diera… pero nunca imagino que verla sufrir tanto había sido incluso más doloroso que la muerte de su tía

Sabía que debía dejarla llorar, sacar ese dolor pero aun así quería que ella se tranquilizase un poco que entendiera que él no iba a dejarla, que seguiría ahí con ella. Se separó un poco y la vio aferrarse a su camisa como si temiese que fuera a dejarla-tranquila…-susurro y comenzó a acariciar su cabeza hasta descender a su mejilla-voy a quedarme aquí, contigo-siguió acariciando su mejilla mientras ella seguía llorando, beso la frente de la niña para acto seguido unirla con la suya en algún momento él también había comenzado a derramar gruesas lagrimas

-Na, Na, Naruto-kun…-logro pronunciar entre llanto-no me dejes… no, no, no te vayas tú también…

-tranquila…-susurro mientras la acariciaba-no voy a dejarte Hinata… prometo… prometo quedarme a tu lado por siempre…-le dio un pequeño beso en la nariz y se aferró a ella, escondió su rostro en el pequeño cuello de la niña sintiendo su dolor-yo nunca voy a dejarte Hinata-sintió como el llanto de la niña se había tranquilizado, aún era abundante y fuerte pero ya no eran gritos de dolor, se aferró más a ella-siempre estaré contigo Hinata…

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-Naruto estoy en casa-Kushina dio pequeños toques a la puerta de su hijo esperando respuesta, cuando había llegado entrada la noche todo estaba a oscuras y cada habitación con llave-Naruto…-abrió la puerta con cuidado y ahí los encontró. Sobre la cama los vio a ambos dormidos, la pequeña Hinata entre los brazos de Naruto, ella se aferraba a la camisa del rubio aun dormida y el la envolvía entre sus brazos como si temiese que se fuera a ir, noto que ambos habían llorado-descansen chicos…-susurro mientras cerraba la puerta con lentitud para dejarlos descansar juntos

1 año después

Naruto 17 años, Hinata 9 años

-toma Naruto-kun aquí está el cuaderno-le dijo una joven de cabello negro corto-tráelo el lunes y no olvides hacerme la tarea-sonrió de manera dulce

-gracias Isaribi- respondió el rubio mientras recibía el cuaderno

-bien, nos vemos el lunes, cuídate -se despidió con una alegre sonrisa

-hasta el lunes-respondió el rubio mientras la veía irse

-oye ¿aun te gusta Isaribi?-pregunto un chico cualquiera de cabello negro

-Sasuke préstame tu libro-respondió ignorándolo

-¡oye no me ignores!

-¿Por qué debería escucharte? Solo dices tonterías-dijo aburrido

-vaya que chico más serio en el que te has convertido Uzumaki-dijo con burla

Aquello era verdad en cierto modo, ya no era tan impulsivo como antes, desde la muerte de su tía había cambiado mucho… había madurado un poco

-aquí tienes dobe-lo quito cuando el rubio iba a tomarlo-cuídalo dobe-se lo entrego

-si claro, ya lose-lo guardo en su mochila

-¿oye iras a la fiesta de esta noche?-pregunto el azabache

-¿Qué fiesta?

-la que hará Suigetsu en su casa-lo vio meditarlo-no me digas "estas ocupado"-dijo con una sonrisa ladina-¿seguro que no te has enamorado de esa niña?

El rubio se sonrojo ante el comentario-¡¿de qué hablas teme?!-dijo exaltado-además ¿de qué niña hablas?-dijo desviando la mirada

-de la niña a la que te pasas sobreprotegiendo todo el tiempo-soltó un suspiro cansado-¿en serio no crees que deberías dejarla avanzar?

-ella es una niña que perdió a su madre-comenzó a guardar sus cosas

-sí, ella perdió a su madre hace un año-se recargo en la pared con los brazos cruzados-tú la sobreproteges demasiado

-primero que nada la protejo porque lo prometí ¿de acuerdo? Y segundo que sabes tú de ella-tomo su mochila y se la colgó-solo la has visto una vez

-y con eso me basto para ver que ella es bastante madura-se acomodó la mochila y luego lo vio serio-hiciste bien tu trabajo ahora déjala avanzar y avanza tú también

El rubio soltó un enorme suspiro cansado-¿esta es tu manera para convencerme de ir a la maldita fiesta?

-diste en el clavo dobe- sonrió ladino

Comenzó a caminar hacia la salida seguido de su amigo-odio cuando tratas de ser la voz de la razón

-un cabeza hueca como tú sin duda lo necesita

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-estoy en casa-anuncio mientras cruzaba la entrada de su casa

-bienvenido a casa Naruto-nii-san-una alegre voz lo recibió

-hola Hinata ¿Qué tal la escuela?-se había acostumbrado bastante a verla ahí casi todos los días, ambos se habían vuelto muy unidos en el último año

-muy bien-sonrió al sentir la caricia sobre su cabeza-¿Qué tal te fue a ti?

-bastante cansado-dijo con fastidio al recordar la conversación con su amigo-¿Dónde está mamá?

-¡estamos en la sala!-grito su madre desde el lugar mencionado

Ambos caminaron hasta aquel lugar-estamos haciendo la tarea-Hinata camino hasta sentarse en la pequeña mesa junto a su hermana que dibujaba

-¿Hanabi ya hace tarea?-dijo sorprendido, se acercó a la niña y la vio dibujando en una libreta-vaya ese es un lindo perro

La pequeña giro la vista molesta hacia el rubio-es una casa, no un perro

Naruto vio confundido el dibujo-pero tiene cola-indico con el dedo

-esa es la manguera para las flores-hizo un puchero

-pero ¿y esas orejas?

-esa es la chimenea

-y tiene lengua-indico la mancha roja

-esa es la puerta-se cruzó de brazos molesta

-vaya…-susurro contemplando el dibujo-en serio eres mala en esto

-y nii-san es tonto-le saco la lengua

-así pues tú eres una niña malcriada y fea-dijo triunfante y luego se arrepintió al ver las lágrimas aproximarse

-¡tía, nii-san es malo!-grito mientras comenzaba a llorar

-¡Naruto te eh dicho cientos de veces que seas amable con las niñas!-su madre le golpeó la cabeza

Hanabi seguía llorando-ya, ya, ya tranquila-susurro su hermana mayor mientras la abrazaba-nii-san no seas malo con ella-Hinata le dio un suave regaño mientras el rubio podía ver a la pequeña Hanabi sacándole la lengua victoriosa

-niña del demonio-susurro molesto mientras se frotaba la cabeza

Kushina suspiro cansada aunque Naruto y Hinata se llevaran de maravilla con Hanabi era otra historia ellos solo se la pasaban discutiendo-Naruto ¿tienes tarea?-trato de aliviar la tensión

-poca…-menciono mientras hacía memoria-por cierto, yo creo que iré a una fiesta esta noche, claro si a ti no te molesta

-¿tu iras a una fiesta?-pregunto sorprendida la pelirroja

-eh… ¿sí?-dijo extrañado ante la reacción de su madre

-¡oh cielos! Esto es increíble-se puso de pie con una enorme sonrisa en el rostro-¡creí que este día nunca llegaría!

Los tres la observaban extrañados-¿Qué te pasa?-pregunto al fin el rubio

-nada, nada cariño-soltó un suspiro lleno de satisfacción-es solo que comenzaba a pensar que eras un marginado sin amigos

-¿Qué?-pregunto aún más extrañado

-es decir, eres muy guapo ¿o no niñas?-se giró a las niñas que no terminaban de entender de que hablaba la mujer-eres guapo y al único amigo que te conozco es a Sasuke, francamente comenzaba a preocuparme-el rubio iba a protestar molesto pero la mujer siguió hablando-ya es hora que vivas tu alocada vida de adolecente ¡y te metas en algunos problemas!-grito feliz

-¿te estás escuchando acaso?-dijo cansado-una madre debería decir todo lo contrario ¿no crees?

-lose pero…-le dedico una sonrisa llena de comprensión y ternura-tú has sido un buen niño por mucho tiempo-el rubio se tornó serio al entender el silencioso mensaje-es hora de que comiences a vivir tu propia vida

Se había quedado pensativo ante las palabras de su madre ¿vivir su propia vida? ¿No había sido eso lo que había hecho los últimos años? Los últimos tres años de su vida los había dedicado a cuidar de aquellas niñas principalmente de Hinata pero nunca lo había visto como un esfuerzo, nunca se había detenido a pensar ¿en verdad no había estado disfrutando su vida?

-¡yo también quiero ir a la fiesta!-grito Hanabi

-tú no puedes ir cariño-dijo una sonriente Kushina

-¿y porque no?-respondió molesta

-porque es una fiesta para grandes ¿verdad nii-san?-Hinata había intervenido y ahora lo veía con un rostro realmente comprensivo para su edad ¿acaso ella también pensaba que le habían quitado parte de su vida?

-así es…-dijo en tono apagado

-¡no es justo!-grito molesta la menor-yo también quiero fiesta-seguido de un puchero

-entonces tengamos una fiesta de pijamas-propuso su hermana-comamos dulces y veamos películas

-¡yo quiero!-exclamo al instante-¿podemos tía?-preguntaron al unisón

-claro niñas-dijo divertida

-¡sí!-exclamo victoriosa Hanabi-también hagamos un fuerte-propuso

-me parece bien-respondió con una sonrisa su hermana

-¡hagámoslo ahora!-comenzó a correr escaleras arriba con una gran sonrisa

-Hanabi espérame-Hinata comenzó a seguirla pero se detuvo y volteo hacia los mayores-con permiso-se inclinó y luego siguió la carrera tras su hermana

Kushina reía divertida por la escena-es una niña increíble ¿no crees?

-si… lo creo-respondió mientras aun veía el lugar por donde se había marchado la menor con una sonrisa

-has hecho un buen trabajo hijo-su madre se giró y lo observo orgullosa

-¿de qué hablas?

-del trabajo que has hecho con ella-comenzó a recoger las cosas sobre la mesita-estoy segura de que sin ti Hinata no sería la niña que es ahora-se enderezo y lo vio a los ojos-ya le diste mucho tiempo de tu vida, ahora vive la tuya

-lo hare…-fue su única respuesta y vio a la mujer alejarse… ¿en verdad había perdido tiempo en Hinata?...

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-¡hey viniste!-grito un chico entre la multitud de personas

-¡por supuesto!-grito debido a la música-¡ya era hora de que me apareciera por aquí!

-¡genial amigo!-siguió bailando con una chica-¡disfruta la fiesta!

-¡lo hare!-se alejó de aquel chico y comenzó a recorrer el lugar, había tantas personas disfrutando, bebiendo y bailando ahí, se sentía un poco fuera de lugar entre tantos extraños por lo que se alegró al ver a dos conocidos cerca de una ventana-¡hey chicos!

-¿qué hay dobe?-respondió el azabache con una lata en la mano

-vaya ¿te perdiste de camino a casa?-dijo burlona una pelirroja

-no lose ¿tú te perdiste de camino al loquero?-respondió divertido

-buena esa primito-respondió la chica-¿Qué haces aquí?

-el teme me convenció-se recostó junto a la chica -¿Qué hay de ti Karin?

-sabes que iré a donde quiera que Sasuke este-se prendió al brazo del azabache

-¿Cómo se siente tener tu propia acosadora?-pregunto divertido al chico que parecía divertido con la escena que los primos le daban

-oh miren quien habla, el chico con tendencias pedófilas-contraataco la pelirroja

El rubio arrugo el entrecejo molesto-cállate cuatro ojos-dijo antes de girarse molesto y desaparecer entre la multitud

-¿Cuál es su problema?-pregunto la pelirroja girándose hacia el azabache recibiendo una mirada de reproche de parte de este-no me mires así el comenzó-se defendió

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Camino molesto recorriendo la casa hasta detenerse al pie de las escaleras, se sentía molesto, muchas cosas rondaban por su cabeza desde temprano y ahora estaban más que latentes desde el comentario de su prima ¿Qué diablos era "vivir su vida"? no terminaba de comprenderlo es decir, tenía amigos, tenía una buena relación con su familia e incluso había una chica que le gustaba ¿un adolecente necesitaba más que eso? No comprendía nada, bueno se suponía que no comprender nada era parte de ser adolecente también ¿verdad?

Soltó un enorme suspiro cansado y dejo caer su cabeza hacia atrás, todo era tan complicado para su cabeza, se reincorporo y noto que justo al final de las escaleras recargada sobre el balcón estaba aquella chica que le gustaba. Isaribi traía un vestido de fiesta y bebía de una lata mientras veía la nada. Él sonrió al verla, comenzó a contemplarla, el solo estar con ella lo hacía feliz y cada vez que conversaban una sonrisa se formaba en su rostro no era para menos después de todo ella le gustaba desde que tenía 11 años, habían sido muy buenos amigos pero cuando la situación de su tía comenzó a empeorar se alejó mucho de ella para dar prioridad a lo demás ¿acaso era a eso a lo que se refería su madre? Quizás había perdido tiempo valioso con sus amigos por cuidar a Hinata pero él nunca lo había notado

Salió de su lucha mental cuando la vio revisar su celular para luego darse la vuelta y adentrarse a la casa. Se incorporó dispuesto a seguirla y recuperar algo del dichoso "tiempo" que se supone había "perdido". Llego hasta el balcón pero ella ya había desaparecido, comenzó a caminar en la planta alta buscándola, comenzaba a sentirse ansioso después de todo esperaba que hablar con ella le diera algo de paz a sus pensamientos, busco y busco pero no la vio por ningún lado lo único que había conseguido era que alguien le arrojara cerveza en la cara, ya cansado tomo una decisión: se limpiaría y luego se iría a casa, sin duda las fiestas no eran para el

Camino hasta el baño en la planta alta, puso su mano en el pomo de la puerta y la abrió pero… nunca se hubiera esperado lo que se encontró al otro lado de ella. Con el vestido hasta la cintura y los pechos fuera de este Isaribi gemía recargada sobre el lavado mientras aquel chico cualquiera de cabello negro la penetraba de pie, se quedo en estado de shock viendo la escena ante él, aquella era la chica que le gustaba… y ella estaba…

-¡NARUTO-KUN!-grito la chica al darse cuenta de que alguien había entrado-¡qué haces aquí!-fue más un reproche que una pregunta-¡no mires!-bajo el vestido y trato de cubrirse la parte superior

-¡oye que haces ahí parado!-grito el chico-¡estaba en la mejor parte!-dijo furioso

Estaba realmente pasmado ante lo que sucedía, vio a la chica roja tratando de cubrirse y al chico molesto guardándose el miembro en los pantalones-lo siento… sigan en lo suyo…-se dio la vuelta y cerró la puerta tras de sí, hubiera esperado que ella corriese tras de él tratando de explicárselo pero no fue así, ella no salió del baño. Camino hasta sentarse contra la baranda de la terraza, aun no terminaba de asimilar lo que había sucedido después de todo acaba de ver a la chica que le gustaba teniendo sexo con otro chico frente a él pero… ¿podía culparla? No era como si hubiera algo entre ellos, apenas y podían ser llamados amigos después de todo el tiempo que había perdido cuidando de una niña en lugar de estar con ella, la chica que en verdad debía importarle, se tomó los cabellos molesto había un gran remolino de emociones en su interior

-¿te encuentras bien?-pregunto una chica cualquiera castaña

-¿te parece que este bien?-respondió molesto

-vaya que carácter-se sentó a su lado-para mí que necesitas un poco de alegría-le mostro una pequeña pastilla blanca. El rubio la vio dudoso, sabía bien lo que era aquella pastilla pero llegar a esos extremos, sintió su cabeza doler ante el revoltijo de emociones que había en su interior, no lo dudo y extendió su mano dispuesto a tomar la pastilla-no, no, no-negó la chica quitándosela para ponérsela en la lengua y acto seguido lanzarse a los labios del rubio-disfrutemos de esta noche-menciono después de haberle pasado la pastilla al chico y volver a besarlo

Respondía al beso de la chica que era sumamente demandante, ella se separó para beber el líquido oscuro de una botella de vidrio que traía consigo y luego se lo paso por la boca, pasaron unos minutos en aquel juego hasta que comenzó a sentir sus ánimos elevados el calor recorrerle el cuerpo termino por ser él el que demandaba más de la chica

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Con dificultad puso la llave en la puerta trasera de la casa, trataba de no hacer ruido pero era demasiado difícil considerando que estaba sumamente ebrio, cerró con cuidado y camino hasta sentarse en la mesa de la cocina con un six-packs de cervezas que traía consigo. Todo estaba notablemente oscuro, bueno no era para menos ya pasaba de las tres de la madrugada

Soltó un suspiro cansado y paso una mano por sus rubios cabellos, aquella había sido una noche realmente alocada, abrió una de las latas que traía consigo y bebió de ella recordando cómo había terminado teniendo sexo con aquella chica que le había dado la pastilla, aunque sinceramente no recordaba mucho apenas y recordaba un poco como se veía la chica y ella había estado tan o más ebria y drogada que él, rio por lo bajo, no le extrañaría que ella ni siquiera recordara qué diablos había hecho la mañana siguiente y el, bueno él era consciente de que había tenido sexo salvaje, volvió a reír, había perdido su virginidad de una manera alocada y salvaje y no recordaba ni la mitad de lo que había pasado. En verdad era un desastre

Abrió una nueva lata al haber terminado la primera, rio de forma amarga ¿tanto amaba a Isaribi para haber terminado así? Se detuvo a pensarlo unos segundos ¿siquiera la amaba? Es decir, gustaba mucho de ella, sí, pero al final ¿Qué era amar?

Comenzó a reír bajo, el alcohol hacía de las suyas y ya comenzaba a hacerse preguntas existencialistas, dejo caer su cabeza hacia atrás, no recordaba el número de veces que había vomitado en la noche y sinceramente no le importaba después de todo lo único que él quería era olvidarse de todo, olvidar toda la basura que tenía en la cabeza, que si había visto a Isaribi teniendo sexo, que si le había roto el corazón, que si no tenía vida social, que si se la pasaba con una niña, ¡que si había perdido su vida! ¡Podría algo hacerlo olvidar toda esa basura!

Estaba furioso, estaba a punto de arrojar una lata contra la pared cuanto…-nii-san…-escucho un débil llamado, giro el rostro y vio parada en la puerta de la cocina a una niña con pijama de flores

-Hinata…-susurro sintiendo la ira en su interior minimizarse-¿Qué haces despierta?

-yo… escuche un ruido…-dijo con la cabeza gacha

-ya veo… -puso la lata sobre la mesa-¿te desperté?

Ella negó levemente-ya estaba despierta…

-¿Qué haces despierta tan tarde?-pregunto mientras la observaba desde su lugar

-no podía dormir…-dijo bajo

Una sonrisa apareció en el rostro del chico-¿acaso estabas preocupada por mí?-se atrevió a preguntar y acto seguido la vio sonrojarse, una pequeña risa escapo de su boca-tranquila, estoy bien-se acomodó de nuevo en la mesa-ya puedes irte a dormir…-menciono mientras recordaba todas las cosas que rondaban su cabeza

-¿de verdad estas bien?-se giró y la vio de pie a su lado

Sonrió al tenerla tan cerca-de verdad-respondió no muy convincente

-¿no te sientes solo?-sus ojos blancos lo veían fijamente como si pudiese ver su interior

Suspiro cansado-tal vez… solo un poco-le mostro una sonrisa amarga y una pequeña idea surco su mente-¿quieres hacerme compañía?

Asintió sin dudarlo y termino tirando de una silla para sentarse al lado del rubio-nii-san ¿tienes miedo?-pregunto de la nada

-¿Por qué piensas que tengo miedo?-comenzó a girar levemente la lata en su mano

-no lose…-susurro apenada

Rio ante aquella respuesta-tranquila no tengo miedo-respondió con una sonrisa

-¿entonces estas triste?-de nuevo fijo su mirada blanca en el rubio

La pregunta lo descoloco un poco, podía mentir y ya pero… pero en verdad sentía deseos de conversar con ella-un poco…

-¿y por qué estas triste?-pregunto más interesada mientras acercaba el rostro a el

-porque crecer es muy complicado-menciono cansado mientras, sin importarle que la niña estuviera frente a él, le dio un sorbo a la lata que tenía-pensar en cosas como el amor o vivir tu vida, es decir ¿Qué diablos es vivir tu vida? ¿Es que acaso es vivido la vida de alguien más los últimos tres años? No entiendo nada ¿y tú?-pregunto volteándose a la niña

Ella negó levemente sin haber comprendido nada-no…

Rio por lo bajo-tranquila…-le acaricio la cabeza-así es mejor…-menciono mientras se recargaba sobre la mesa

-pe, pe, pero qui, quiero entender-el rubio volteo a la niña que se había ganado su atención-sí, si yo entiendo Naruto-nii-san ya no estará triste ¿verdad?-pregunto ilusionada

La contemplo por unos momentos, se veía tan decidida-Hinata… ¿Por qué no eres más grande?-pregunto de la nada confundiendo a la niña-si fueras más grande todo sería más fácil…-coloco su mano en la mejilla de la niña y comenzó a acariciarla con el pulgar-si tuviéramos la misma edad… -suspiro-seguro habríamos ido juntos a la escuela, habríamos pasado tiempo juntos los fines de semana en familia, hubiéramos sido grandes amigos-se acercó a ella y junto su frente con la de ella-yo hubiese tratado de tener tu atención todo el tiempo y no hubiese sido extraño que pasásemos todo el tiempo juntos ¿verdad?-no esperaba ninguna respuesta de la niña que lo veía fijamente cautivada por su intensa mirada azul, no entendía bien que le pasaba pero sabía que decía cada palabra desde su interior, cerró los ojos y rozo levemente su nariz con la de la niña-y ya que siempre estaríamos juntos yo nunca me habría tenido que preocupar por cosas tontas, estoy seguro de que tú me sacarías una sonrisa siempre que estuviera en problemas y nunca me dejarías ¿verdad?...

-siempre estaré con Naruto-nii-san…-de nuevo no esperaba respuesta pero lo que ella había dicho le saco una gran sonrisa

-lose… y por eso tarde o temprano tu y yo hubiésemos estado juntos…-entendía que el alcohol hacía de las suyas en su ser pero siendo sincero no le importaba, estaba siendo tan sincero como nunca antes lo había sido-y al final, en lugar de hacer tonterías esta noche, estoy seguro de que habríamos pasado juntos toda la noche hasta el amanecer-acerco con lentitud sus labios a los de la niña y los rozo con cuidado-Hinata… ¿Por qué no creces ya…?-se separó un poco para besarle la coronilla mientras la abrazaba-¿Por qué no eres más grande?-volvió a preguntar mientras le besaba la cabeza-si fueras más grande todo sería más fácil, podríamos estar juntos siempre…-descendió hasta besarle la frente, luego la nariz y termino por unir sus frentes-crece rápido ¿sí? Yo te esperare…-se separó y la vio de frente, sus ojos lo veían fijamente con sorpresa y en su rostro había un notable sonrojo, sin duda alguna se veía adorable, se acercó y de forma rápida junto sus labios con los de la niña en lo que apenas fue rose-crece rápido ¿de acuerdo?

Ella asintió de forma lenta, casi por inercia, no entendía mucho de lo que había pasado pero sentía su corazón latir con mucha fuerza y su cuerpo temblar levemente

Le dedico una última sonrisa-eres una buena niña…-susurro antes de girar de nuevo a la mesa y concentrarse en su lata, no le importaba nada de lo que hacía, había mandado la cordura al carajo desde que había comenzado a hablar, le dio un sorbo a la lata y sintió como lo observaban fijamente, giro la cabeza y vio a la niña a su lado observándolo, quizás ella no entendiera ni la mitad de cosas que había dicho pero solo estar a su lado lo hacía feliz

-nii-san… ¿Qué es eso?-pregunto refiriéndose a la lata

-¿esto?-alzo la lata y ella asintió-es una bebida para grandes

-¿es rica?-pregunto curiosa

-es horrible-dijo sonriendo-pero pone a los grandes felices-rio por lo bajo

-¿puedo probar?-se acercó un poco más, tenía curiosidad por aquello que ponía tan feliz al chico, según ella claro

Rio alto mostrando su dentadura-ni loco te dejare probarlo-lo alejo lo más que pudo de ella-y mientras yo esté aquí me asegurare de que nunca lo pruebes-le acaricio de forma juguetona

-pe, pero yo también qui, quiero probar-rogo

-¿Por qué?

Ella lo vio confundida

-dime ¿Por qué tú quieres probar esto?—deslizo su mano hasta la mejilla de la niña-eres demasiado buena para estas cosas-la vio fijamente

Llevo su mano derecha hasta la mano que se encontraba en su mejilla y dejo su mano ahí mientras veía al rubio-pero yo también quiero probar lo que hace feliz a Naruto-nii-san-dijo decidida

Junto su frente con la de ella-eres la mejor-sonrió ampliamente ante las palabras de la niña, le dio un beso en la frente y se separó-pero yo no estoy feliz por esta basura-alzo la lata

-pe, pe, pero…-trato de protestar pero fue interrumpida

-yo estoy feliz porque Hina-chan está conmigo-dejo la lata en la mesa cerca de la niña-Hina-chan me hace muy feliz

-¡a, a, a mi Na, Naruto-nii-san tam, también me hace feliz!-se apresuró a decir

Rio bajo-solo por hoy…-cerro los ojos y junto su frente con la de la niña-solo por hoy... ¿puede ser Naruto-kun?...

Ella asintió sin separarse de él y mientras los labios le temblaban comenzó a hablar-a, a mi Naruto-kun tam, tam, también me hace fe, feliz…

Una sonrisa se formó en su rostro-una vez más…-pidió

-Na, Naruto-kun tam, también me hace feliz-repitió con una sonrisa

-otra vez…

-Naruto-kun me ha, hace feliz-dijo más animada

-una más…

-Naruto-kun me hace feliz-dijo con una gran sonrisa

Abrió los ojos y la vio fijamente mientras sonreía-a mí también Hina-chan me hace feliz-se separó y le beso la frente, se alejó y ambos se vieron fijamente con una sonrisa en el rostro durante varios minutos

-¡QUE ESTA PASANDO AQUÍ!-fue el grito que se escuchó mientras las luces se encendían

Los dos giraron y justo en la entrada de la cocina vieron a Kushina en bata y tras de ella Minato-buenas noches-saludo tranquilo el rubio que era en parte afectado por el alcohol-ya llegue

Kushina paseo la vista furiosa por su hijo despreocupado, luego por la niña que estaba un poco asustada por el grito y finalmente fue a parar a la mesa que tenía latas de cerveza abiertas-¡TU!-grito furiosa mientras se acercaba a su hijo y lo tomaba del cuello de la camisa-¡tú ibas a darle cerveza a una niña!

-no, la verdad no-respondió sin importarle la furiosa mirada de su madre

-¡y esperas que te crea!-lo zarandeo-¡confié en ti y mira como terminas!-lo soltó empujándolo levemente-¡te ves como un asqueroso ebrio y encima ibas a emborrachar a una niña! ¡Confié en ti! ¡Yo pensé que después de todo lo que pasaste podrías divertirte forma responsable! ¡Creí que podrías vivir tu vida sin hacer tonterías!-estaba histérica gritándole sin importar que Hinata estaba al lado

-Kushina tranquilízate-trato de intervenir Minato mientras le ponía una mano en el hombro a la mujer

-¡que me tranquilice dices!-se zafo del agarre de su esposo-¡confié en que mi hijo podría recuperar un poco de su vida perdida y lo primero que!

-¡toda esta mierda es tu culpa!-el rubio se levantó furioso y enfrento a su madre-¡recuperar mi puta vida perdida! ¡Toda esta mierda que pasa frente a tus ojos es tu culpa!

Kushina lo tomo de la camisa-¡soy tu madre, así que respétame!

-¡ni una mierda!-cayo al recibir una fuerte bofetada de su madre-tus palabras son una mierda…

Minato vio la situación y era más que evidente que las cosas no terminarían ahí-Hinata vámonos-tomo a la niña y se la llevó hasta su cuarto, por supuesto él iba a intervenir pero Hinata no tenía por qué ver todo eso, abrió la puerta del cuarto de la niña-oye puedes ver películas si quieres pero sube el volumen ¿de acuerdo?-ella asintió en silencio aun pasmada por lo que acababa de ver-bien se una buena niña y no hagas caso a lo que oigas, Naruto se portó mal y lo están regañando pero te prometo que todo estará bien en la mañana ¿entendido?-volvió a asentir-buenas noches-cerró la puerta dispuesto a arreglar la situación abajo donde se escuchaban nuevos gritos

Hinata se quedó para frente a la puerta escuchando los gritos a los que se habían sumado la voz de Minato, fue hasta la televisión y puso una película de princesas, elevo el volumen y vio a su hermana dormida en su cama, habían tenido su fiesta de pijamas pero ahora ella solo podía preocuparse por lo que pasaba abajo. Se recargo contra la pared de su cama y vio la película sin prestar atención, cerró los ojos con el tiempo sin poder aguantar más el sueño-Naruto-kun…-susurro antes de dormirse

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-niñas levántense, vamos arriba-escucho como la llamaban, abrió los ojos con pesadez y cansancio y vio al hombre rubio frente a ella-vamos niñas tienen clases

-pero es sábado-hablo Hanabi mientras se abrazaba a la almohada

-pero ambas tienen clase de gimnasia-suspiro cansado al ver como Hanabi se negaba a levantarse-oh vamos-se restregó los cabellos cansado-si se levantan ahora prometo llevarlas a desayunar a donde ustedes quieran-dijo rendido

-¡yei!-grito Hanabi mientras se levantaba de la cama-¡desayuno afuera!-se puso de pie más que despierta-¡vayamos a la casa del pan cake!-grito mientras salía de la habitación dispuesta a cambiarse

Minato la vio irse y suspiro derrotado, esa niña siempre terminaba haciéndolo caer en sus trampas, giro el rostro y vio a la otra niña frotándose los ojos-buenos días ¿mala noche?-pregunto con una sonrisa pero notoriamente preocupado

-estoy bien…-respondió cansada sin querer preocupar al hombre-voy a cambiarme para la clase…-un enorme bostezo escapo de su boca

-está bien-respondió no muy convencido-yo iré a asegurarme de que Hanabi no termine rompiendo algo-rio bajo-te esperaremos abajo en el auto ¿de acuerdo?-recibió un pequeño asentimiento como respuesta-bien, nos vemos abajo

Vio al hombre salir y cerrar la puerta tras de sí. Se levantó con lentitud, había tenido una mala noche, la preocupación no la había dejado dormir tranquila pero no quería preocupar a su tío por eso trataría de actuar normal

Se vistió a paso tranquilo y cuando hubo terminado tomo su mochila y salió de su cuarto, le extraño un poco al no escuchar ruido, si lo pensaba bien era extraño que su tío Minato fuera el que las despertara y las sacara a desayunar, normalmente era su tía Kushina la que las despertaba y les daba desayuno. Bajo la escaleras de manera tranquila hasta que comenzó a escuchar extraños ruido provenientes del baño de abajo, su curiosidad era grande y con lentitud se aproximó hasta el baño con la puerta abierta y ahí pudo ver a Naruto arrodillando frente al baño al parecer vomitando y a Kushina parada al lado de el

-espero que esta resaca te sirva de lección-le regaño la mujer de forma severa mientras el rubio seguía vomitando-oh y créeme que la próxima voy a amarrarte a un poste de luz y te dejare ahí toda la noche-y el chico solo vomito como respuesta

Vio extrañada la situación pero el sonido del claxon del auto la izo retirarse sin haber sido vista. Llego hasta el auto y el viaje fue tranquilo, pararon a desayunar y llegaron hasta el gimnasio comunitario donde recibían clases

-nos vemos-se despidió de su tío mientras este se alejaba con Hanabi, ella camino pensativa hasta su grupo pero la algarabía del lugar la hizo salir de sus pensamientos, fijo su vista en el grupo que hacia tanto ruido y vio a su amiga Ino justo en el centro

-¡Hinata por aquí!-se giró y vio a una niña de cabello rosa llamándola

Camino hasta sentarse junto a ella-buenos días Sakura-chan-sonrió a su amiga-¿Qué está sucediendo?-pregunto ante el alboroto

La expresión de alegría de su amiga cambio a una molesta-buenos días… es solo Ino presumiendo-dijo molesta

-¿Qué presume Ino-chan para causar tanto alboroto?-pregunto extrañada

La niña de ojos jade parecía molesta con la situación-ella presume que ya beso a su chico número diez

Hinata se sonrojo al escuchar aquella-¿ella ha besado a tan, tantos chi, chicos?

-al parecer si-dijo molesta-¡ah! Me fastidia tanto-dijo furiosa-una chica no debería besar a tantos chicos solo por diversión-se cruzó de brazos-ella debería besar solo al chico con el que quiera casarse

Los colores se le subieron al rostro al escuchar eso-¿ca, ca, casar, se?

-si ya sabes-soltó un enorme suspiro-¿no crees que sería lindo el poder casarte con la persona que te tu primer beso?-hablo soñadora-que tu primer beso sea con el chico de tu vida para después casarte en una linda boda con un enorme vestido blanco-suspiro mientras una expresión feliz se apoderaba de su rostro-debe ser lo mejor ¿no crees?

La niña de ojos blancos tenía un tierno sonrojo en el rostro mientras escuchaba a su amiga hablar, recordaba lo que había pasado la noche anterior aunque aún no comprendía mucho de lo que había pasado pero la idea de casarse con la persona que le había dado su primer beso sin dudas le parecía un sueño-yo…

-¿Qué hacen chicas?-una rubia de cabello corto interrumpió

La expresión fantasiosa de la niña de cabello rosa cambio a una molesta-hablamos de cosas lindas-dijo molesta

-yo también puedo hablar de cosas lindas-menciono sonriente

-el que ya hayas besado a diez chicos no es lindo Ino-le regaño

-no será que estas celosa porque nadie te presta atención gran frente-respondió molesta la rubia

-no necesito atención-se cruzó de brazos mientras volteaba el rostro-yo pienso besar solo al chico con el que vaya a casarme, Ino cerda

-esa es una gran tontería, gran frente-se veían a los ojos con furia

-no es ninguna tontería ¿verdad Hinata?-se giró a la niña de ojos blancos que había permanecido en silencio-¿tú piensas igual que yo verdad?

-estoy segura de que ella piensa que es una gran tontería como yo ¿verdad Hinata?-de un momento a otro tenia a sus dos amigas expectantes por una respuesta

-yo…-susurro

-no te le acerques tanto cerda-le regaño Sakura

-¿yo? Tú deja de pegártele frente-respondió Ino furiosa-frente, frente, frente, frente

-cerda, cerda, cerda, cerda-ambas se habían enfrascado en una nueva pelea sin haber escuchado la respuesta de Hinata

Ella suspiro aliviada de que sus amigas ya no estuvieran presionándola. Respiro hondo y se detuvo a pensar en la pregunta de sus amigas, lo medito unos momentos hasta que una sonrisa se formó en su rostro, sin duda la idea de casarse con quien le dio su primer beso era la mejor

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3 años después

Naruto 20 años, Hinata 12 años

La jornada escolar transcurría con tranquilidad y aunque el día estaba por terminar a ella le parecía que el tiempo no podía ir más lento, se encontraba jugando con su lápiz ansiosa mientras sus ojos seguían el movimiento de las agujas del reloj

-bien chicos eso es todo por hoy-hablo la maestra-aún faltan un par de minutos para que la campana suene así que pueden comenzar a guardar sus cosas

De forma veloz guardo sus útiles en su mochila, no quería que nada la entretuviera en su salida-oye Hinata ¿puedes prestarme tu libro de lenguaje?-pregunto una chica cabello rosa

-claro-de forma veloz saco el libro y se lo entrego-aquí tienes Sakura-chan

-eh… gracias…-dijo extrañada por la velocidad y ansiedad de su amiga-¿todo bien? Te noto un poco acelerada

-estoy bien, en verdad-dijo con una sonrisa-es solo que tengo algo que hacer en cuanto las clases terminen

-wow, no me digas que tienes una cita-interrumpió Ino de la nada

-tú solo tienes las palabras citas y novios en la cabeza, cerda-le regaño su amiga

-¿celosa frentona?-respondió burlona-vamos Hinata dinos que…-la campana sonó interrumpiendo a la chica y también dejándolas ver como su amiga salía a toda velocidad del salón-… tienes que hacer-termino de decir a la nada mientras ella y Sakura se veían extrañadas

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Hinata corría a todo lo que sus piernas le permitían mientras su cabello corto se movía con el viento, una gran sonrisa surcaba su rostro mientras corría en dirección a aquella casa tan conocida por ella. Llego rápidamente debido a su carrera y se detuvo frente a la puerta, dio tres toques y espero pero no hubo respuesta, estaba ansiosa y sin pensarlo más tomo la llave que su tía le había dado y abrió la puerta con lentitud adentrándose en la casa-ya llegue….-menciono extrañada ante el silencio ¿acaso no había nadie en casa?

Respiro hondo tratando de tranquilizar sus nervios, apretó su mochila y comenzó a caminar por la casa, vio la sala en orden y luego paso al comedor, fue ahí donde lo vio, él se encontraba en una silla viendo fijamente un sobre blanco sobre la mesa, suspiro aliviada al verlo de tal forma-nii-san… -le llamo

El rubio reacciono ante al llamado, dirigió su mirada azul a la puerta de la cocina y la vio ahí parada-Hinata-dijo con una pequeña sonrisa- ¿en qué momento entraste?

Ella rio divertida ante la "calurosa bienvenida"-acabo de hacerlo, tuve que usar la llave ya que nadie habría-se adentró en el comedor hasta quedar parada junto al rubio

-sí, lo siento, no te escuche-suspiro cansado mientras dirigía la vista al mismo lugar que la chica, ambos veían aquel sobre

-ya llego…-susurro un tanto nerviosa

-si… ya está aquí-menciono con el mismo nerviosismo que la chica-llego esta mañana

-¿la tía ya la vio?-pregunto sin dejar de verla

-aun no… ella salió desde temprano con papá-el silencio reino durante varios minutos mientras seguían viendo el dichoso sobre

-¿no vas a abrirlo?-pregunto al notar como él no le quitaba la vista de encima

Se dejó caer con pesadez sobre la silla-es lo que eh tratado de hacer las últimas dos horas-dejo caer su cabeza hacia atrás

-sí, si qui, quieres pu, puedo hacerlo yo, yo-pregunto temerosa mientras veía el sobre

Elevo la cabeza y le dedico una sonrisa-gracias pero debo hacerlo por mí mismo-se reincorporo y extendió su mano hasta tomar el sobre, cuando por fin los tuvo entre sus manos lo siguió viendo fijamente

Hinata se sentó en la silla a su lado y lo observo durante un rato mas-nii-san… ¿tienes miedo?

Se giró y vio su rostro preocupado, le mostro una amplia sonrisa mientras sentía la sensación de dejavu ante el-no tengo miedo-dijo seguro mientras comenzaba a abrir el sobre, con sumo cuidado saco la carta y comenzó a leerla con paciencia y con expresión neutra

Hinata lo veía fijamente estaba realmente temerosa de lo que pudiera decir aquella carta, pasados unos momentos lo vio soltar un enorme suspiro y seguido dejo con fuerza la carta boca abajo sobre la mesa-nii-san…-susurro entre temerosa y triste

El rubio coloco una mano sobre su frente mientras comenzaba a frotarse las sienes al parecer cansado

-lo siento…-susurro Hinata mientras agachaba la cabeza sintiendo lagrimas aproximarse

-tranquila…-susurro mientras comenzaba a deslizar la mano lentamente por su cara-yo… yo solo no se… diablos no se cómo decir…-se había cubierto la boca con la mano-no se cómo decirte… me aceptaron-le dijo mientras se descubría el rostro y le dedicaba una sonrisa de medio lado

Levanto y rostro y lo vio incrédula- ¿eh?-fue lo único que pudo salir de su boca

-me aceptaron-dijo aún más sonriente mientras se volteaba de frente a ella

-¿de verdad?...-susurro temerosa

-de verdad ¡Hinata de verdad me aceptaron!-estaba completamente feliz

-te aceptaron…-susurro un poco incrédula-¡te aceptaron!-se puso de pie mientras la alegría comenzaba a reflejarse en su rostro-¡te aceptaron!-grito feliz mientras levantaba los brazos

-¡me aceptaron!-se puso de pie igual que la chica-¡Hinata estoy dentro!-grito feliz mientras la abrazaba con fuerza

Se sonrojo de golpe al sentir al rubio rodeándole la cintura con un abrazo y lentamente fue dejándose atrapar por aquella cálida sensación-me alegro tanto-susurro

-¡cielos yo también!-grito mientras la elevaba del piso comenzaba a dar vueltas con ella por todo el comedor

-¡nii-san!-trato de detener al rubio pero estaba comenzando a marearse ante tanto giro

-¡diablos sí que estoy feliz!-ágilmente movió una mano a cada lado de las caderas de la chica y la elevo lo más que pudo mientras seguía dando vueltas

-¡Naruto-nii-san!-grito asustada temiendo golpear con el techo-¡de, de, detente!-logro decir

Naruto reía a carcajadas mientras se detenía y la abrazaba por las piernas sin bajarla-Hinata… lo logre-subió la vista para verla a los ojos

-lo lograste…-susurro mientras lo veía hacia abajo, su rostro estaba levemente sonrojado y casi de forma inconsciente había colocado sus manos en las mejillas del rubio acariciándolas levemente

Soltó un suspiro de satisfacción y la bajo sin quitar su sonrisa, ella quito sus manos de forma lenta mientras sonreía-lo logre…-se recargo contra la pared de la cocina dejándose caer hasta el suelo-me voy a Suna…

Hinata se sentó a su lado en el piso-me alegro de que te aceptaran nii-san-lo vio con una expresión de satisfacción en el rostro-sabía que lo lograrías

-todo gracias a ti-la vio a los ojos

Rio bajo-no hice nada, solo me asegure de que no te durmieras mientras estudiabas-se recargo sobre sus rodillas flexionabas mientras sentía que un gran peso se había caído de sus hombros

-lose-le acaricio la cabeza-pero sin tu apoyo no hubiera podido hacerlo-soltó un enorme suspiro-me voy a la universidad de Suna

-¿Cuándo te marchas?-pregunto curiosa

-la carta decía que debo estar haya a más tardar la próxima semana

-eso es muy rápido-sonó un poco asustada

-bueno es lo normal después de todo estamos a mediados de año y yo seré un transferido-la vio a los ojos-no te asustes seguiremos en contacto

-no, no, no estoy asustada-escondió el rostro entre sus piernas-es solo… que te iras muy pronto

-tranquila-la acaricio de nuevo-el tiempo pasara rápido y tú debes ser una buena niña-dijo en tono divertido-ya no estaré aquí para controlarte así que no hagas estupideces adolecentes ¿entendido?

Ella rio ante lo dicho-entendido-se giró a verlo, parecía tan satisfecho, se sonrojo mientras lo recorría con la mirada-nii-san…-susurro anhelante

-¿dime?-respondió ante el llamado

Se puso roja al notar que había terminado diciéndolo en voz alta-yo, yo, yo, esto, yo-comenzó a tartamudear nerviosa-yo, yo solo me, me preguntaba…-se quedó en blanco al verlo expectante de sus palabras-¿hiciste tonterías de adolecentes?-se palmeo el rostro mentalmente ante tan absurda pregunta

-por supuesto-respondió tranquilo-una vez espere a que el maestro de física entrara a la ducha para robarme su expandes verde y su ropa interior-comenzó a reír levemente-el me encontró y comenzó a perseguirme por toda la escuela completamente desnudo-rio a carcajadas-debiste a ver visto la cara de todos los que lo veían correr completamente desnudo

Ella veía entre extrañada y divertida al rubio-¿y te atrapo?

-por supuesto que sí, ese hombre no tiene límites-se limpió una lágrima-como castigo tuve que correr 20 vueltas en calzoncillo frente a la escuela

Hinata se sonrojo al imaginarse tal cosa pero reía levemente-¿Cuándo paso eso?

-a finales de mi segundo año de preparatoria-soltó un suspiro mientras rememoraba algunas de sus aventuras-en serio que hice muchas estupideces

Ella lo contemplo unos momentos-¿Cuál fue la más grande todas?-pregunto curiosa

Lo metido unos minutos-creo… creo que fue la vez que bese a una niña a mis 17 años-dijo divertido mientras la veía

Hinata se sonrojo al escucharlo nombrar el suceso, hasta ahora nunca habían hablado de lo que había pasado esa noche, después de lo sucedido el rubio había vuelto a actuar como de costumbre con ella sin mencionar nunca el tema, por su lado a ella le tomo tiempo comprender muchas de las cosas dichas por el rubio esa noche y con el paso de los años comenzó a comprender que quizás aquella admiración que sentía por él tal vez era algo más fuerte… tal vez era amor. Estaba segura de que no era simple amor fraternal ya que cada día soñaba con poder estar a su lado sin problemas, con poder sentir sus brazos rodeándola, con poder decir su nombre todo el tiempo y sobretodo con poder recibir un beso más…-nii-san…-le llamo obteniendo su atención-¿de verdad piensas que fue una estupidez?

Soltó un suspiro cansado-pues… si recordamos que yo estaba ebrio y tu tenías solo 9 años, si, sin dudas creo que fue mi más grande estupidez-se pasó una mano por sus cabellos-nunca me disculpe contigo por hacerte tal cosa-se giró encarándola-lo siento

Ella lo veía con una pequeña sonrisa sintiéndose triste por aquellas palabras-no te preocupes…

-sabes Hinata-vio al frente-siempre me ha parecido que eres una chica bastante madura para tu edad

-yo… yo no soy madura-susurro con semblante triste-yo solo… solo quiero poder entender a Naruto-nii-san

Se sentía complacido por aquellas palabras-¿Por qué querrías comprender las tonterías que me pasan por la cabeza?-dijo divertido

-porque me gustas…-susurro sin verlo

Guardo silencio ante lo que había escuchado, el ambiente se volvió pesado-también me gustas Hinata-le acaricio la cabeza tratando de suavizar la situación

Retiro la mano del rubio para verlo fijamente con expresión seria-no, no esa clase de gustar-dijo decidida-a, a, a mi tú, tú me gus, gustas de a, amor-sus mejillas estaban rojas mientras temblaba levemente-yo, yo sé que, que es tonto pe, pero yo que, quería decírtelo al, al menos una vez…-sabía que algo como confesarse sin dudas era una terrible idea, que era imposible pero al menos quería decirlo una vez

-sin dudas que es una tontería-respondió el rubio sin verla-entiendo que sientas que estas enamorada de mí, es decir, has pasado casi toda tu vida conmigo, es normal que te sientas de esa forma-trato de reír restándole importancia al asunto

-¡lo digo en serio!

-¡y yo estoy tratando de ser lo más serio posible con esta estúpida idea que tienes en la cabeza!-soltó con rudeza. Se puso de pie dándole la espalda-lo siento…-menciono apenado-no debí hablarte así-se giró para verla

Aun se encontraba sentada con la cabeza gacha-no, no te preocupes…-sentía su pecho oprimirse-no has hecho nada malo…

Se sentó en una silla del comedor y se quedó viéndola-ven aquí…-la llamo mientras extendía una mano. Subió el rostro y ahí pudo ver sus ojos llorosos-Hinata…-llamo con ternura-ven aquí

Trataba de retener las lágrimas que luchaban por salir y sentía su cuerpo temblar levemente, veía la mano del rubio invitándola a acercarse, respiro hondo y trato de eliminar sus lágrimas secándolas con su antebrazo pero parecía que se negaban a desaparecer, se puso de pie lentamente con la cabeza gacha y con pasos lentos y pequeños se acercó lo más que pudo al rubio, todo se había vuelto tan complicado de un momento a otro, quería llorar, quería derrumbarse y llorar ante ese sentimiento tan doloroso que la invadió de forma tan veloz, nunca imagino que así se sentiría el ser rechazada

La vio parada a cinco pasos de él, una pequeña sonrisa se formó en su rostro ante la imagen que tenía frente así, se veía tan frágil como un pequeño cachorro bajo la lluvia, con la mano que tenía extendida la tomo del antebrazo y la acerco hasta dejarla a centímetros de sí mismo-Hinata…-la vio sobresaltarse cuando la llamo, tomo las manos de la joven entre las suyas-Hinata escúchame por favor-acaricio las manos femeninas con sus pulgares-lo siento… siento todo lo que dije… sé que estabas siendo seria pero debes entender… debes entender que es imposible-dirigió la mirada a las manos entre las suyas-yo en verdad me siento alagado por tus sentimientos pero es imposible que algo suceda entre nosotros, tal vez tu no esperases que yo te correspondiera desde un principio pero debes entender que lo que sientes no es posible…-apretó los labios y trago antes de continuar-no digo que este mal pero tampoco está bien, tú y yo somos como hermanos y aunque no compartimos sangre hemos compartido tantas cosas juntos como solo una familia lo haría ¿o acaso me equivoco?-ella negó en silencio aun con los ojos llorosos-Hinata… eres una chica increíble…-beso con delicadeza las manos entre las suyas-eres dulce, comprensiva, tierna y fuerte-hizo una pausa y la vio a los ojos-eres dedicada y una gran cocinera-rio por lo bajo-y no tengo dudas de que te convertirás en una mujer hermosa-subió una mano hasta acariciarle la mejilla llena de lágrimas-aun tienes muchos que recorrer, debes conocer personas y cometer errores para luego en algún punto conocer a una persona especial-tenso un poco la mandíbula antes de continuar-lo conocerás y poco a poco te enamoraras y al final, si él te corresponde, podrán estar juntos y vivir felices-se acercó y beso su frente con ternura-es lo que yo deseo para ti y sé que lo lograras pero para eso debes olvidarte de esa idea que tienes en la cabeza y comprender que no es posible... para ninguno de los dos ¿entiendes?

Asintió lentamente mientras se soltaba de su agarre para poder limpiar sus lágrimas-entiendo…-asintió más fuerte mientras limpiaba la mayor parte de sus lágrimas-gracias…-susurro para luego descubrir su cara sonriente, sonrojada y llena de lágrimas-no sé qué sería de mi sin Naruto-nii-san, siempre estás ahí para ayudarme en todo-a Naruto se le estrujo el corazón ante esa escena-yo comprendo todo lo que, que dijiste y voy a, a ser fuerte y, y voy a seguir justo co, como me lo has pedido…-sonrió con los ojos cerrados. El rubio trago grueso ante esa imagen, lentamente comenzó a acercar su brazos hasta ella, quería abrazarla-mira la hora-llamo la atención-debo regresar a casa –se alejó y fue a buscar su mochila

-te acompaño-dijo mientras se levantaba de la silla

-no es necesario-negó la chica ya en la puerta de la cocina-estaré bien, no te preocupes

-está bien-si hubiera sido otra ocasión no la habría dejado irse sola de ninguna manera pero después de lo que acaba de suceder quizás necesitara tiempo lejos de el-ve con cuidado…

-lo hare-respondió sonriente-me alegro mucho de que hayas sido aceptado…

-gracias… yo también me alegro…

Le dedico una última sonrisa antes de irse-adiós…-fue lo último que dijo antes de caminar hasta la puerta, salió y camino por las calles, cruzo una esquina y cuando supo que ya no podría ser vista corrió a todo lo que sus piernas se lo permitían corrió y corrió hasta llegar a su casa, ni su hermana ni su padre habían llegado, corrió hasta encerrarse en su cuarto y ahí se derrumbó, dejo salir todo el llanto reprimido y se permitió sollozar con fuerza, había dolido, sí, pero también aquellas palabras le permitieron entender que nunca seria correspondida…

-.-.-.-.-.-.-.-

Se había quedado parado en el mismo sitio desde que la chica se fue, no supo cuánto tiempo había pasado pero no había querido dejar de ver el sitio por el cual ella se fue. Retrocedió y se sentó en la mesa, observo su alrededor en silencio hasta toparse con la carta de aceptación en la mesa, la observo durante unos segundos hasta que ya no pudo más, apretó los puños y se levantó molesto-¡mierda!-grito mientras arrojaba la silla de una patada, comenzó a caminar por todo el lugar como un león enjaulado, su respiración era agitada y parecía que la ira crecía dentro de el-¡mierda!-grito de nuevo mientras lanzaba un puñetazo a la pared-mierda…-susurro mientras se recargaba en la pared y se dejaba caer al suelo

Paso una mano por sus cabellos rubios, estaba completamente frustrado después de todo lo que había pasado, no se había esperado nada de ello

Comenzando por la carta de aceptación, temía no haberlo logrado pero luego de comprobar que si había sido aceptado sintió la felicidad recorrerle por completo, quería gritarle al mundo lo feliz que se sentía y que ella estuviera a su lado para compartir su alegría solo lo hacía aún mejor, cuando estaba con ella se sentía calmo, se sentía feliz… se sentía completo, sentía que nada estaría mal con ella ahí "por qué me gustas…" había terminado diciendo la chica "y tú a mi" había estado a punto de responder cuando la realidad lo golpeo de frente, por un momento se había olvidado de todo, se había olvidado de la situación… se había olvidado de quien era ella…

La persona con la que estaba compartiendo esos momentos no era otra más que aquella niña que era como su hermana ¿Cómo se le había pasado siquiera por la cabeza aquel pensamiento? Era de lo peor…

"tú también me gustas Hinata" había tratado de aliviar la tensión que tenía dentro de sí con aquella frase y sabía que era verdad pero no de la forma en que el trataba de hacerlo ver. Había tratado de alejarse del tema, había tratado de alejarse de aquel mal sano sentimiento que le carcomía por dentro…

Porque estaba mal, él sabía perfectamente que aquello estaba mal, ella era una niña, él ya era un hombre y sabía que aquello que revoloteaba en su interior era incorrecto, ella aún tenía un largo camino que recorrer mientras él ya había recorrido un buen tramo del mismo, no podía privarla con ese sentimiento que habitaba dentro de él…. Debía alejarse…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-te extrañare mucho hijo-dijo su madre mientras lo abrazaba. Se encontraba en el aeropuerto y su familia había ido a despedirlo-no olvides comer tus vegetales-dijo con los ojos llorosos

-mama ya no soy un niño-respondió apenado

-para nosotros nunca dejaras de serlo-su padre se acercó hasta abrazarlo-cuídate mucho hijo

-lo hare papa-se separó de su padre al sentir una mano sobre su hombro, se giró y le sonrió a aquel hombre

-estoy orgulloso de ti-hablo el hombre de cabello castaño-sé que lo harás bien-le dio un abrazo

-gracias tío -respondió al hombre que era como su segundo padre

Se separaron y lo vio con una sonrisa-Hanabi despídete-le ordeno a la niña de 8 años

-po, porque debo ha, hacerlo-dijo molesta pero con los ojos llorosos-no, no me importa si se va

Todos rieron por lo bajo ante lo contradictorias que eran sus palabras con respecto a su aspecto-te extrañare enana-se acercó hasta ella para abrazarla

-nii-san idiota-murmuro mientras escondía el rostro contra el pecho del rubio

-yo también te quiero-susurro y pasados unos minutos se separó-es una buena niña ¿de acuerdo?

Solo recibió un asentimiento de la niña que corrió a esconderse en las faldas de la pelirroja

Sonrió nostálgico mientras recorría el lugar con la mirada-Hinata no pudo venir-dijo el castaño atrayendo su atención-ella tenía fiebre en la mañana pero insistió en que te despidiésemos de su parte

Aquello lo sorprendió un poco-entiendo… díganle que se cuide de mi parte-no esperaba que Hinata tuviera muchas ganas de verlo pero le hubiese gustado verla una vez más antes de partir. No se habían dirigido la palabra desde el incidente de la confesión y ya hacia una semana desde eso… quizás… solo quizás eso era lo mejor para ambos

Pasajeros del vuelo 834 con destino a Sunakagure favor abordar en la puerta 3

Repito pasajeros del vuelo 834 con destino a Sunakagure favor abordar en la puerta 3

-bueno, parece que ese es mi vuelo-dijo mientras tomaba su mochila-les avisare cuando llegue-comenzó a caminar rumbo a su puerta y pudo ver a su madre y a Hanabi despedirlo mientras lloraban, su padre y su tío solo sonreían

Se adentró en el avión y se sentó junto a la ventanilla, observo la pista con nostalgia, sabía que no regresaría en por lo menos un año pero no se arrepentía de su decisión, al fin cumpliría su sueño. Soltó un suspiro-adiós Hinata… cuídate mucho-susurro a la nada… quería verla pero… separarse era lo mejor… lo mejor para ambos

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Estaba sentada en su cama viendo por la ventana ¿ya habría abordado? Se lo preguntaba constantemente, quería verlo en verdad quería verlo… pero… ya no quería darle problemas…

Había mentido diciendo que tenía fiebre, lo único que quería era evitar ir, si lo veía estaba segura de que se hubiera quebrado en llanto y se hubiera aferrado a el-tonta…-se dijo así misma, él le había pedido que se olvidara de ese sentimiento y era lo que trataría de hacer por más difícil que fuera

Camino hasta la ventana y observo el cielo azul-te amo Naruto-kun…-susurro mientras sentía como el corazón se le estrujaba-adiós…

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¿Qué les parece el capítulo?

¿Sabían que este capítulo lleva más de un año escrito y no era subido porque faltaba un párrafo de 5 líneas?

Bueno sin más que decir… Me retiro con una reverencia hacia ustedes invaluables lectores… antes que decidan asesinarme por el retraso

Bye, bye.