"Comida"
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Summary: Para él, ella era demasiado linda y quería comerla de a pequeños bocados y para ella, él era como una caja de Pandora, que nunca sabía lo que podía esperarle dentro.
Nota: Otro Karmanami pues... porque parece que es para lo único que tengo ideas últimamente :/, es un drabble (?).
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Con la mirada cargada de la malicia que le caracterizaba y esa sonrisa de pequeño diablillo (marca registrada), lo vio inclinarse hacia sí.
—Anda, Okuda Manami-san, no seas tan mala —susurró con dulzura, la aludida se preguntó si aquel tono suave era el que había usado la serpiente para engañar a Eva a comer del fruto prohibido, según las historias occidentales sobre su dios.
—Ka-Karma-kun —sabía lo que él quería, no era necesario que se lo dijera con palabras y aunque ella también quería, aún le daba la pena suficiente para buscarlo por sí misma, así que hizo lo que mejor sabía hacer y cerró sus ojos con fuerza, con sus mejillas arreboladas.
Aquella era su respuesta, una que él conocía muy bien.
Los ojos del pelirrojo se suavizaron mientras la veía allí, con sus mejillas arreboladas, sus preciosos ojos cerrados, expectante de lo que seguiría.
—«Tan linda...» —era el pensamiento que le bailaba en la cabeza al mirarla, tan linda que podría comerla de un bocado—. Gracias por la comida —musitó antes de morder apenas con sus labios una de las mejillas calientes de ella de forma juguetona.
Manami abrió sus ojos, atónita, para ver como el pelirrojo se apartaba apenas de sí.
—¿Q-qué? Ka-Karma-kun... —balbuceó con apenas un hilo de voz por la respuesta.
—Tú mejilla estaba deliciosa —sonrió él—. ¿Puedo comer la otra? —su sonrisa se hizo más grande al ver como ella enrojecia aún más y balbuceaba incoherencias.
No espero respuesta y sencillamente hizo lo mismo con la otra y a ella casi le da un infarto.
Para él, ella era demasiado linda y quería comerla de a pequeños bocados y para ella, él era como una caja de Pandora, que nunca sabía lo que podía esperarle dentro.
—¡Karma-kun! —le espetó, sujetándolo por los hombros—. ¡B-basta! —pidió, cuando de la mejilla sus labios habían pasado a su cuello.
—Lo siento, lo siento, me deje llevar —pretendió que se apartaba pero solo aprovecho el descuido de ella para robarle un beso que la dejo totalmente atónita —gracias por el postre —dijo en voz baja, Manami enrojeció al punto que humo parecía salir de su cabeza mientras él solo sonreía contento mientras la tomaba de la mano y se la llevaba por los pasillos, devuelta al salón de clases.
Definitivamente nunca se sabía qué le esperaba con su caja de Pandora personal, pero admitía que no le molestaba, en lo absoluto.
—Fin—
«Basado en la imagen de portada la cual no me pertenece, créditos a su correspondiente creador/a.»
Ese Karma es un travieso y Manami es tan inocente que quiero protegerla de todo mal, pero Karma es un mal bueno (?).
Esto es un intento de drabble (no tengo contador desde donde escribo, así que...), que sin expandir mucho esto, espero que les guste y me permitan saber qué les ha parecido, ¡un gran abrazo!
¡Ja ne!