Operación conquista

¿Cómo puede una chica que cae, no, de hecho, salta con los ojos abiertos a un hoyo de conejo, hundiéndose en el caos, puede salir por el otro lado sin haber cambiado¿La respuesta? No puede. Y lo se porque esa chica soy yo.

Hermione Jane Granger era una estudiante modelo, del prestigioso colegio de Hogwarts, que cursaba actualmente el séptimo, y último curso. Estaba por terminar sus estudio hay y por empezar a estudiar para ser auror, tenía todo lo que una chica pudiera pedir, amigos, familia y un futuro muy prometedor.

Pero, había algo que no tenía, ni en sus siete años en la escuela pudo conseguir. Era una pequeña cosa, pero a la vez muy importante, en toda su vida no había conocido el significado de la palabra amor. Si tal vez tenía el amor de sus padres y amigos, pero es diferente, ella necesitaba el amor de un hombre. Sabía perfectamente a quien quería para brindarle ese amor, pero el problema es él estaría dispuesto a aceptarla.

-¡Harry!-gritaba la castaña.

Mientras perseguía a un chico, que parecía de sus edad solo que un poco más alto que ella, con el cabello negro azabache, y unos hermosos ojos verdes pero escondidos detrás de unas gafas, también tenía un muy buen cuerpo, al parecer el Quidditch le había ayudado mucho.

-¡Harry, espérame!

-¿Hermione, que pasa?-pregunto el chico, cuando Hermione le dio alcance.

-¿Por qué no me respondías? Te vengo gritando como desde hace 2 minutos-dijo la chica recuperando la respiración.

-Lo siento-dijo el chico apenado-es que venía pensando en otras cosas. Pero dime¿en que te puedo ayudar?

-Bueno... es que yo...-dijo Hermione mientras Harry notaba como sus mejillas comenzaban a sonrojarse.

-¿Tienes frío?

-No¿por qué?

-Tienes las mejillas todas rojas-dijo Harry, en ese momento toda la cara de Hermione paso a ser de color rojo-Hermione¿en serio te sientes bien? No estas enferma.

-No estoy bien, no estoy enferma. Pero podemos hablar esto en privado.

-Claro-dijo Harry, mientras los dos se dirigían a un salón que parecía desierto en ese momento-y ¿bien¿De que querías hablarme?

-Quería pedir tu ayuda con una cosa...

-¿Ayuda? En que tema me consideras un experto, si se puede saber-dijo Harry, con una vos de "no te creo nada".

-Ronald Weasley.

-¿Ron?-pregunto el chico ahora más confundido que nunca.

-Si, verás... es que yo...

Hermione comenzaba de nuevo a tartamudear, dos veces en un solo día, donde estaban Colin en un momento como este. Esté momento tenía que ser guardado para la posteridad.

-Hermione, cálmate, no tienes porque ponerte nerviosa.

-No me digas que tú no te ponías nervioso, cuando hablabas de Cho-respondió la chica.

-¿Cho¿Qué tiene ella que...?

Pero en ese momento la mente de Harry comenzó a trabajar rápidamente encajando todo lo que había sucedido hace un momento, Hermione roja, Hermione pidiéndole ayuda sobre Ron, Hermione tartamudeando, Hermione hablando sobre Cho. Todo encajaba.

-Hermione estás... tu estás...

-Si-dijo la chica con la mirada hacia el suelo, notablemente apenada.

-¡No puedo creerlo¡Te gusta Ron!

-¡Harry, cállate! No es algo que quiero que sea de dominio público-le dijo la chica, pues había gritado tan fuerte, que se la hacía raro que en este momento todo el colegio no estuviera enterado.

-Perdón, solo... es que es una noticia que no te dan todos los días.

Los dos chicos se quedaron callados por mucho rato. Harry no sabía que más debía decirle a Hermione después de esa noticia, mientras tanto la chica estaba algo apenada de confesar sus sentimientos antes Harry.

-Y no vas a decir nada más...-dijo Hermione.

-¿Qué mas puedo decir? Estoy sorprendido. ¿En que quieres que te ayude?

-No es obvio-dijo la chica sonrojada.

-¿Quieres que te ayude a conquistarlo?-pregunto Harry sorprendido-pero yo...

-Tú eres su mejor amigo y por lo tanto lo conoces mejor que nadie.

-¿Pero eso en que puede ayudar?

-En serio hombre tenías que ser-dijo Hermione desesperada-pues le puedes hablar muy bien de mi, y decirme a mi cuales son sus gustos para intentar agradarle y... pues no se, mas cosas.

-Pues si eso quieres que haga, cuenta conmigo, Herm.

-Gracias, Harry. Eres un amor-dijo la chica mientras se lanzaba a los brazos de su amigo.

.

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Dos días habían pasado de esa promesa de amigos, pero en realidad ninguno de los dos había avanzado mucho en la realización de ese plan. Harry y Ron estaban desayunando en el Gran Comedor, Ron había notado algo extraño en el comportamiento de su amigo desde hace unos días.

-Oye, Harry¿qué te ocurre?

-¿A que te refieres?

-Bueno es que te he notado algo nervioso y no se tu actitud conmigo ha cambiado un poco.

-No que va amigo, solo estoy algo cansado.

Pero cual mentira, la verdad es que Harry estaba algo nervioso porque cada vez que intentaba entablar una conversación con Ron, acerca de Hermione se ponía nervioso y no sabía que decir. Pero no podía fallarle a su mejor amiga tenía que hacer todo lo posible porque Ron se empezara a fijar en Hermione no como una amiga sino como una mujer.

Pero como es que Ron no podía notar el cambio que había tenido su mejor amiga, era verdad que Hermione no era una de esas chicas que andan mostrando su belleza a todo el mundo, pero ella era bella sin intentar serlo. Tenía la cara de un lindo ángel, mientras que en el cuerpo se notaba que había crecido demasiado durante el último año, ya no era la pequeña niña que conocieron antes, ahora era toda una mujer.

Pero si tenía que empezar a poner en practica el Plan A esté era justo el momento para hacerlo.

-Oye Ron¿no has notado que Hermione a cambiado mucho?

-¿A que te refieres?-pregunto Ron despistadamente.

-Bueno... que ahora ya no es la niña pequeña que conocíamos-dijo Harry, pero al ver que Ron aún no captaba el mensaje continuó-que se ha convertido en una mujer.

-Sí, bueno eso les pasa a todas las chicas-dijo Ron mientras seguía comiendo.

Harry se llevó una mano a la cabeza, Ron podría llegar a ser muy cabeza dura.

-Si ya se que les pasa a todas, pero lo que quiero decir es que Hermione está ahora muy bonita.

-Mmm...-dijo el pelirrojo mientras volteaba a ver a Hermione, que en ese momento estaba platicando con su hermana-pues eso creo.

-¿Pues eso creo?-pregunto Harry desconcertado-no me digas que estás ciego como para no notar lo hermosa que esta.

-Sí tu lo dices Harry. Sabes se nos está haciendo tarde para llegar a Pociones.

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En plena clase de Encantamiento, el profesor les había mandado a todos hacer una encantamiento muy complicada, era tan difícil que tenían que trabajar en grupos de tres personas. Mientras Ron había ido a buscar el material para el encantamiento, Hermione y Harry tuvieron un momento para conversar.

-¿Y como van las cosas?-pregunto la chica entusiasmada.

-Pues hay van.

-Explícate mejor, Harry.

-Mira he intentado hablarle de ti, de lo linda que estás, pero el... bueno es que...

-Déjame adivinar-intervino Hermione con algo de tristeza-no te ha hecho el menor caso. Lo sabía no soy nada linda como para atraer la atención de Ron.

-No, como crees-dijo Harry rápidamente-tu eres muy linda Hermione, pero lo que pasa es que Ron es algo despistado, solo eso.

-¿Eso crees?-pregunto la chica.

-Claro.

-Gracias, eres un buen amigo. Pero será mejor que dejemos esté plan con Ron por...

-No como crees, te dije que te ayudaría a conquistarlo y no me detendré hasta lograrlo.

Los chicos ya no pudieron seguir con la platica porque en ese momento regreso el pelirrojo con todos los materiales, aunque parecía que traía unos de más, cuando Hermione pensaba que los iba a dejar todos es la mesa Ron siguió caminando a la mesa donde se encontraban Lavander y Parvati.

-Aquí están los materiales que querías, Lavander-dijo Ron sonriendo coquetamente.

-Gracias, Ronnie, eres todo un amor-dijo Lavander mientras depositaba un pequeño beso en su mejilla.

-No hay problema. Cuando necesites ayuda, ya sabes a quien buscar.

Ron regreso a la mesa donde estaban sus otros dos amigos, Hermione lo miraba con tristeza, mientras que Harry sostenía su cabeza apoyada en su mano.

-¿Qué les pasa?-pregunto el pelirrojo al llegar con ellos.

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La clase de encantamiento termino, Harry, Ron y Hermione entregaron el material, la clase no había sido del todo mala, al final hasta Ron pudo realizar el encantamiento bien.

Los tres chicos salieron muy orgullosos de su trabajo, aunque en realidad todo había sido gracias a Hermione.

-Ya ven chicos, les dije, Encantamientos es muy fácil, solo necesitan juntarse conmigo-dijo Ron con aires de presumido.

-Ron, sabes bien que a quien debemos agradecerle todo es a Hermione-dijo Harry, agarrando otra oportunidad para hablar bien de la chica-ella es quien nos ayudo a terminar bien la poción. Es una chica muy lista, además siempre te ha ayudado cuando necesitas consultar algo de alguna materia.

-Gracias, Hermione-dijo Ron simplemente, mientras miraba pasar a Lavander-adiós, Lavander.

-Adiós, Ronnie-dijo Lavander.

Ron seguía observando a Lavander, hasta que está se perdió de la vista del chico, al dar la vuelta.

-"Adiós, Ronnie"-dijo Harry imitando la voz de Lavander, algo chillona.

-Oye, no me digas así, sabes que lo odio.

-Pero Lavander, bien puede decirte así-dijo Hermione con un alo de celos.

-Bueno... es que con Lavander es diferente.

-Hombre tenías que ser-dijo Hermione, mientras tomaba el mismo camino que Lavander.

-Y ahora¿qué le pasa?

-Yo que sé, cosas de mujeres supongo. Aunque debo decir que deberías tratarla mejor, para que no se enojara.

-¿Yo?-pregunto el pelirrojo confundido.

-Si, solo trátala como tratas a Lavander y ella sería feliz.

-¿Cómo trato a Lavander? Sabes Harry cada día estas mas loco, no puedo tratarlas igual porque Hermione es mi amiga y Lavander, bueno... ella...

-Te gusta¿verdad?

-Para que negarlo, es que ella es tan linda...

-Hermione es linda-lo interrumpió Harry.

-Bueno sí, es algo linda, pero Lavander es sexy, hermosa, no se... es la chica ideal.

-Sigo pensando que Hermione es todo eso que dices y más.

.

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El trío de Hogwarts, tomo su clase Pociones después de eso, fueron a comer al Gran Comedor y cuando por fin se hubieron librado de todas la materias que tenían que cursar ese día, los tres chicos se dirigieron a la sala común de Gryffindor, para ver que podían adelantar en los deberes. Con el tiempo Harry y Ron aprendieron que era mejor hacer la cosas de poco a poco, a tener el último día que terminar con todo. Claro que eso fue gracias a Hermione que siempre les ayudaba con sus tareas, no los dejaba copiar las suyas, porque no sería gusto, además de que ya no tomaban algunas clases juntos.

Por un lado Harry y Hermione estudiaban para ser aurores, pero Ron no había alcanzado los TIMOS necesarios para hacerlo, así que tomaba otras materias en las que sus amigos no estaban presentes.

-Bien, llego la hora de adelantar el trabajo-dijo Hermione-les parece bien que empecemos con Pociones.

-Hermione, por si no lo recuerdas yo no tomo esa clase-dijo Ron claramente molesto.

-Oh, es verdad, lo siento Ron lo olvide-dijo la chica mientras sus mejillas se ponían de un color rojo.

Pero el pelirrojo no volvió de decir ninguna palabra, saco su libro de Encantamiento, mientras trataba de seguir las instrucciones para un hechizo. Ron siempre se ponía de mal humor cuando alguien le recordaba que no había pasado los TIMOS.

-Ron, en serio, lo olvide. No puedes perdonarme-insistía la chica.

-Ron, deja de ser cabeza dura-dijo Harry molesto por la actitud de su amigo-solo fue un error.

-¿Un error? Saben que ese "error" como ustedes lo llaman sucede muy a menudo desde que estamos en séptimo, les parece placentero recordarme como no puede pasar los TIMOS para poder seguir estudiando con ustedes, o es que les gusta ver que siempre habían tenido razón en...-pero el pelirrojo calló.

-¿En que, Ron?

-En que soy un bueno para nada.

-Ron eso no es verdad-dijo Hermione, mientras intentaba acercarse a el, pero fue inútil el chico se alejo más de ella.

-Y sobre todo tu, Hermione, siempre lo dijiste que no ponía atención a las clases y que si seguía así no llegaría a nada. Pues bien, acertaste, no sirvo para nada.

-No es verdad Ron, yo nunca dije algo como eso.

-¡Pero siempre lo piensas!

-Ron, ya cálmate-dijo Harry mientras se levantaba de su asiento-Hermione no tiene la culpa de nada, ella solo cometió un error al mencionarlo, y es más no debería ser un error. Nosotros no tenemos la culpa que hayas reprobado en el TIMOS.

-Ya sabía que la defenderías a ella, siempre fue así ella va primero que yo-dijo Ron mientras corría rápidamente a su habitación.

-Yo solo intentaba hacerle entrar en razón-decía Harry mientras volvía a tomar asiento junto a su mejor amiga.

-Ya sabes como es Ron-dijo Hermione sumamente triste-él nunca me dará la razón a mi. Solo cometí un pequeño error que no lo puede olvidar, sé que no le gusta que mencionemos que no paso el TIMOS pero no pensé que se iba a enojar así conmigo solo por decir eso-la chica en ese momento comenzó a derramar una lagrima silenciosa-lo único que quiero hacer es agradarle.

-Hermione, no te pongas así-dijo Harry mientras se acercaba a ella-el se enojo con los dos, no solo contigo.

-Pero yo tuve la culpa por mencionarlo...

-No te eches la culpa, cuantas veces te lo tengo que decir fue su culpa por reprobar, no fue tuya.

-Pero...

-Nada de peros, arriba esos ánimos-dijo Harry mientras colocaba su mano en el mentón de la chica, y lo subía un poco para que sus miradas se encontraran-sabes que no me gusta verte llorar.

-Lo siento, Harry-dijo la chica limpiándose las mejillas-pero Ron...

-No te preocupes yo hablare con él, veras que mañana todo estará como siempre. -¿Cómo siempre? Eso es lo que no quiero, quiero que las cosas con Ron cambien, no que sigan como siempre.

-Lo sé, Herm, pero es algo difícil. Ron no es un chico que hable mucho de sus sentimientos. Me está costando algo de trabajo.

-Sí, lo se bien-dijo Hermione-sabes ya es muy noche creo que deberíamos irnos a acostar.

-Pero no hemos avanzado nada en la tarea de Pociones...

-Lo siento, Harry. Pero en este momento mi cabeza no tiene fuerzas para pensar. Hasta mañana.

-Hasta mañana, Hermione.

Después de que la chica desapareció por la escaleras, Harry pensó que no tenía caso quedarse ahí, Hermione era quien mas le ayudaba con la tarea y si ella no estaba no podía avanzar casi nada. Así que el chico tomo los libros que había sacado para estudiar y los metió todos en su mochila, cuando termino subió las escaleras que lo conducían a su dormitorio de séptimo curso.

Cuando entro observo que nadie está hay, además de Ron que estaba acostado en su cama mirando al techo.

-Tan rápido terminaron los deberes-dijo Ron con algo de despreció-deben de ser muy inteligentes.

-Ron, por favor. No sigas con eso. Mira te diré que Hermione se sintió mal por tu comportamiento y decidimos dejar los deberes para otra ocasión-pero el pelirrojo no le contesto nada-no estés molesto con ella, y mira que no me pongo del lado de ninguno, solo quiero que todo este bien.

-Lo se amigo, pero es que a veces... me siento... menos a su lado. Siento que pude haber hecho mas por pasar la materia, se que podía y eso me enfurece más, saber que si podía hacerlo pero no lo hice.

-Supongo que es difícil, pero Ron eso quedo en pasado. No puedes seguir toda una vida preocupándote por lo que no hiciste. Si sigues muchas cosas que puedes hacer ahora se irán lejos y tú no te vas a dar cuenta.

-Tienes razón amigo, creo que de nuevo me comporte como un bebe-dijo Ron sonriendo.

-No tienes por que disculparte, a mi también a veces me dan esos ataques. Pero sabes con quien si deberías disculparte.

-¿Con quien?

-"¿Con quien?" Todavía lo preguntas, pues con Hermione. Ella es la que se sintió más mal con todo esto. En serio deberías abrir más los ojos para ver lo que Hermione hace por nosotros.

-Si, creo que debo disculparme con ella-dijo Ron mientras pensaba-pero sabes me he dado cuenta de algo el día de hoy.

-¿De qué?

Harry esperaba que Ron se hubiera dado cuenta de todas las señales que le había mandado todo el día con respecto a Hermione.

-De que esté días has hablado mucho de Hermione.

Perfecto Ron iba por un buen camino a entender todo este asunto.

-Y no sé, como que has hablado muy bien de ella en todo el día, diciendo lo bonita que es, que es una chica genial. ¿Y sabes que creo? Creo que ella...

Si, solo le faltaban unas palabras a Ron, por fin después de sufrir todo el día por fin lo había entendido, Harry estaba contento, había pensado que su amigo era un poco lento en estas cosas.