Bien, la verdad hoy no tengo mucho que decir, perdonen la tardanza y saben que las quiero a todas por su apoyo.
Temporal.
Chapter 5.
Makoto llevaba dos horas encerrado en su habitación y no daba señales de salir pronto, Sousuke se tiro en el sofá, completamente abatido. Sabía que había hecho mal, pero no encontraba forma de solucionarlo; todas esas cosas, todo lo que tenía que ver con Makoto, le resultaba confuso e intenso, algo que no podía controlar.
Espero pacientemente, pero nada y las horas pasaban tan lento que juro que el tiempo se paralizo, pero no era así. Escucho la cerradura de la puerta principal, lo más probable es que llegara Haru y en ese momento estaría perdido.
Como justamente pensó, Haru entro por la puerta seguido de Rin mientras se tomaban de las manos; Sousuke sonrió, al menos algunos si era felices. Haru pensaba pasar a su habitación sin decirle nada a Sousuke, llevándose a Rin consigo, hasta que se fijo en la puerta de la habitación de Makoto, Sousuke sudo frio.
-¿No ha llegado Makoto?- Sousuke pretendió no escucharle, mientras hojeaba un libro de poesía de Rin. Haru frunció el ceño, mirándole mal.
-Yamazaki…- Por el tono que utilizaba, Sousuke adivino que esa era una amenaza y como se trataba de un tema referente a Makoto, era una amenaza real.
-Ya llego…- fue lo único que pensaba decir y Haru pareció advertirlo, se llevo a Rin directo a la puerta, pero a la de Makoto.
-Makoto- la puerta se abrió para cerrarse inmediatamente, dejando entrar a la pareja. Sousuke se quedo en el sofá, sabía que Makoto le contaría a Haru con lujo de detalle, que no se le escaparía ni el más mínimo detalle o palabra. Y desde ese momento se preparo.
Van a acecinarme.
Los minutos pasaron y el primero en salir fue Rin, le miro por un momento demasiado corto y comenzó a caminar de un lado a otro, mirando el suelo, el techo, a Sousuke, pero como si realmente no pudiese verlo. Se mordió la lengua cuando vio a Rin golpear la pared, el pelirrojo tomo su chaqueta y lo arrastro fuera del departamento.
.
.
.
Haru conocía a Makoto, más de lo que conocía cualquier cosa y Makoto lo conocía a él de igual manera. Desde niños se vieron en diferentes circunstancias, desde momentos felices hasta los problemas más grandes; pero Haru nunca había visto a Makoto de esa manera. Recordó los momentos en los que Makoto se vio triste, aquellas lágrimas que parecían brillar y las mejillas rojas, pero no parecía haber relación con lo que ahora veía, el Makoto que estaba frente a él no era ni la sombra de lo que Haru conocía, cualquier brillo que Makoto hubiese tenido, se había evaporado completamente, parecía pálido y sin vida, como si algo le faltase, algo importante.
-¿Hay algo malo en mi?... ¿Haru?- se estremeció al escucharlo, era una voz fina y fantasmagórica, se tranquilizo como pudo, pero se sentía preocupado de cualquier forma.
-Claro que no, no hay…-
-Entonces, ¿Por qué?- le interrumpió, ese tono persistía en su voz, como si siempre lo hubiera tenido, Haru se sintió cohibido, por un momento deseo que Rin no se hubiese ido.
-No sé a qué te…-
-Lo sabes perfectamente… Siempre… No importa de quien me enamore… No importa quien sea, siempre sale mal- las lagrimas comenzaron a caer por el rostro de Makoto y el corazón de Haru se oprimió.
-¿Qué hay de malo conmigo, Haru? ¿Qué es?- sintió las ganas de llorar, llorar por su amigo, por su falta de amor.
-Makoto-
-¿Qué es lo que necesito?... ¿Qué me falta, Haru?, ¿Qué es?-
-Makoto-
-¿Qué es?-
No lo sé… No lo sé, Makoto.
.
.
.
Sousuke dejo que Rin le llevase a cualquier lugar, podía sentir el frio de la noche acariciar su piel como cuchillas afiladas, se rio ante su pensamiento tan deprimente; Makoto le estaba acabando lentamente, pero él ya había acabado con Makoto. Rin se detuvo de repente y lo siguiente que sintió fue un dolor punzante en la mejilla, el sabor metálico invadiendo su boca, junto al firme pavimento frio. Rin le había golpeado. Se quedo ahí tirado, mirando a Rin que respiraba agitadamente, cuando el otro comenzó a reírse con histeria.
-¿Genial, no?... ¿Qué estoy haciendo? Realmente… Haru está pensando si echarte a ti, echarme a mi o echarnos a ambos… ¿Qué estoy haciendo?- susurro sentándose en el suelo junto a Sousuke, la calle estaba desierta y silenciosa, un tanto lúgubre, perfecta para el momento.
-Lo que merezco- le dijo Sousuke en contestación a su pregunta, Rin asintió varias veces.
-Sí, exacto, precisamente, Sousuke… Y si sabes que te lo mereces, entonces sabes lo que hiciste, me pregunto después… ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste?- Sousuke se recostó en el suelo, cerrando los ojos.
-Impulso… Idiotez… Realmente no se cual-
-Tal vez ambas-
-Si… Tal vez-
.
.
.
Haru estaba en el sofá, esperando pacientemente. Desde hacia una hora que había salido de la habitación de Makoto, le había dolido verlo tan frágil, por lo que decidió llamar a la única persona que estaba lo suficientemente cerca. Escucho el timbre de la puerta y cuando la abrió, frunció el ceño sin poder evitarlo.
-Haru, ¿Dónde está Makoto?- pregunto Kisumi entrando a la casa, Haru suspiro y cuando estaba a punto de cerrar se topo con algo más.
-¡Nanase! Gusto verte- se sorprendió al ver a aquel chico alto y pelirrojo frente a su puerta, miro a Kisumi y este rio.
-Viene conmigo, ¿ya se conocen, no? Haru el es Seijuro Mikoshiba; Sei, Haru… Sei-chan es mi novio- Haru no supo que decir, aunque su cara no decía nada, el alegre chico pelirrojo le sonrió y Haru lo dejo pasar. Kisumi tuvo que ponerse de puntillas para besar a su novio, Haru frunció el ceño, de nuevo el deseo de que Rin estuviese ahí le invadió.
-¿Y bien? ¿Dónde está Makoto?- Kisumi paseo la mirada por todo el lugar, mientras su novio le miraba solamente a él.
Debe ser bastante romántico.
-En su habitación, no quiere salir- Kisumi miro a Haru con sorpresa y después bajo la mirada. Ambos sabían que era serio.
-Esto… Sei-chan esto será un tanto privado así que… ¿podrías ir a buscar a Rin y Sousuke?- el otro frunció el ceño y tomo a Kisumi por la cintura, apegándole a su cuerpo.
-Pero, Kisu…-
-Por favor- le rogo dándole un beso en la mejilla, el otro no cedió y después de varios besos, en los que Haru sintió celos por no tener a su novio ahí, Seijuro acepto en ir a buscarlos, no sin antes tomar de las caderas de su novio y robarle un beso francés, que el otro correspondió gustoso.
-Bien… ¿Qué tan mal esta?-
-…como si ya no viviera-
¿Les gusto? Espero que lo disfrutasen, todo se pone cada vez más intenso pero confíen en Sousuke… o no. Bueno, tengo muchos trabajos pendientes y algo de prisa, saben que los comentarios son bienvenidos y muchas gracias por su paciencia. LAS AMO, Bye Bye~… ¿reviews?
