Gracias por la larga espera y el tiempo que dedicaron a leer esta historia, aquí dejo el capítulo final junto con el epilogo.
6
Capítulo final
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Unas horas después Naruto ya se sentía mejor, no podía concentrarse en nada más, sólo era capaz de imaginarse a Sakura-chan nadando casi desnuda en la piscina de su casa, aunque después de lo sucedido dudaba de que fuese verdad lo de ir a nadar a su piscina. Tal vez sólo era una estrategia para distraerlo.
—Tengo que dejar de pensar en eso. —resopló regañándose.
Una hora después el séptimo se rindió ante la curiosidad, era definitivo, no podía dejar de pensar en el cuerpo de Sakura, tampoco de imaginarse a él mismo haciéndole cosas que no pueden ser pronunciadas delante de niños, soltó un suspiro revolviéndose el pelo. Escuchó la voz de Shizune pidiéndole permiso para pasar, se acercó a la puerta y quitó el seguro, hace rato que se había encerrado para no ser interrumpido y poder dejar volar su imaginación.
—Séptimo, no ha hecho nada —se alarmó la amiga de Tsunade.
—Er… si, es que me siento un poco indispuesto, ya me voy, cierra la oficina por favor.
—Pero esto tiene que estar listo para hoy…
—No puedo hoy.
Tras esas palabras el Hokage no dejó ni la sombra.
—Este chico es más distraído que Tsunade-sama.
Murmuró viéndolo saltar por la ventana.
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¿Esto es real?, parecía uno de sus mejores sueños, Naruto apenas podía respirar mientras todo su cuerpo vibraba de excitación.
La pelirosa estaba flotando en la piscina con brazos y piernas abiertas, tenía los ojos cerrados manteniendo el equilibrio, no estaba usando su chakra, a Naruto la visión hizo que la garganta se le secara.
—Wou, Sakura-chan, creí que esto de la piscina era un truco para distraerme con el ramen.
Y si lo era, pero Sakura no iba a renunciar a su bebé por nada.
Ella abrió los ojos y se enderezó en el agua, le sonrió coqueta antes de hablar —veo que saliste temprano de tu trabajo, ¿viniste a hacerme compañía?, porque si es así te tardaste mucho.
Le sorprendió encontrarla tan de buen humor.
Naruto hizo un esfuerzo por no balbucear, pero tartamudeó un poco —Vi-ne para asegurarme de que no te espiaran los sirvientes. —inventó rápidamente.
A ella siempre le había parecido lindo cuando Naruto tartamudeaba, porque era algo que contradecía completamente su personalidad tan segura —no creo que se atrevan, muchos de los hombres de esta aldea creen que soy tu chica, lo cual siempre me resulto molesto, pero ya no me parece tan descabellada la idea.
Eso había sido muy directo, pero Naruto no escuchó la ultima parte, se había quedo lelo viéndole los pechos rodeados de agua, sabía que habían crecido desde que eran adolecentes, porque se notaba aun con sus suéter, pero verla sin blusa era diferente, totalmente diferente, se veían provocativos, de un tamaño mediano y firmes tal como le gustaban.
Sakura notando donde Naruto fijaba sus ojos sonrió, —ya deja de ser tan baka y ven aquí.
El séptimo parpadeó mirando a la mujer a la cara, negó con la cabeza —no sé, iba a aprovechar a dormir un poco y descansar. —dijo haciéndose el difícil.
Sakura bufó —¿dormir?, pero que aburrido te has vuelto, tienes toda esta mansión para ti y ni siquiera la disfrutas, ven aquí, nadar te ayudara a tener una mejor siesta.
—Bueno, ya que insistes.
La capa del séptimo cayó al suelo y se desvistió rápidamente, quedándose solamente con un boxer negro, sus ropas y sombrero de Hokage quedaron tiradas en la grama verde, saltó y nado bajo el agua hasta aparecer frente a ella, con el pelo amarillo aplastado y le sonrió.
—Tienes razón, yo debería disfrutar más esta casa. —dijo mirando fijamente los ojos verdes de la mujer, tenían un brillo especial.
—Yo siempre tengo razón.
Se mordió el labio y se rió al notar que Naruto otra vez estaba mirando sus pechos. —Naruto, mis ojos están aquí arriba.
—Ese bañador te queda muy bien —comentó con voz suave cerca de su rostro.
Ella tenía un bañador de dos piezas color rojo carmesí, le quedaba perfecto, sabía que tenía que rechazarla si intentaba llevarlo a la cama, pero un poco de juego no estaba mal.
—Gracias, —sonrió haciendo un poco de espacio entre ellos, se apoyó de la pared de la piscina, —¿y qué tal están las cosas en el trabajo?
Él dejó de sonreír.
—Pasé la mayor parte de la mañana en el baño,
—respondió apoyándose a su lado. Haruno soltó un carcajada y Naruto protestó, —fue una venganza cruel.
—Y tú fuiste un estúpido, te lo merecías.
—Hablemos de otras cosas.
—¿Como qué?
—Mi amigo Gaara se casará pronto, ¿te gustaría acompañarme?
—Puede ser. —respondió casual, ya sabía por dónde iba el Hokage, aunque ya no estaba segura de rechazarlo, ese miedo que había sentido de perderlo cuando creyó que se casaría con Shion la hizo reflexionar.
No quería que Naruto se casaran con alguien más, no quería que Naruto fuera el padres de otros bebés que no fueran los suyos.
—Ahora que estamos hablando de bodas y esas cosas, ¿has pensado en tu boda?
—Sí, me gustaría una boda grande —se volvió hacia él, —muy grande, —pasó ambos brazos por los hombros del Hokage, estaba de puntillas bajo el agua para poder hacer eso, —como la boda de una princesa.
Naruto rodeó su cintura, —una princesa no, una reina Sakura-chan, —ella levantó una ceja, —¿estoy imaginando mal sí creo que estas queriendo casarte conmigo?, digo, sólo el Hokage puede tener una boda tan ostentosa en esta aldea.
Sakura junto sus labios en un corto beso, —casi, —otro rápido beso, —casi, que tal si terminas de convencerme allá arriba.
Señaló con su miraba la ventana que representaba la habitación del Hokage, acompaño sus palabras con un beso fuerte. Sakura gritó de sorpresa cuando Naruto la levantó cargándola como a una novia y los sacó del agua.
Algunos empleados que trabajaban en la mansión tuvieron que fingir que no vieron al séptimo subiendo las escaleras mojado y en ropa interior llevando en brazos a Sakura-sama vestida sólo con un traje de baño, no había que ser muy inteligente para imaginar que necesitarían privacidad y nadie se atrevería a molestarlos el resto de la tarde.
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En el dormitorio, apoyados contra la puerta los dos se besaban con desesperación, era como si no podían tener suficiente del otro, Naruto abandonó los labios rojos para besar la suave piel de su garganta, lamió y chupó brevemente el punto donde saltaba el pulso. Era una locura total, sentía que no podía llevar las cosas con calma como le gustaría, su cuerpo estaba ardiendo de deseo gracias a las caricias que ella le estaba dando en su cuero cabelludo, enterrando sus uñas en su cabello.
Era una situación extremadamente sexy. La levantó para llevarla a la cama, Haruno jadeó al sentir los labios húmedos entre sus pechos, se inclinó levantando su espalda y desató el nudo del sostén, enseguida Naruto se encargó de llenar de atenciones la nueva piel expuesta, un montón de besos y caricias después Sakura gemía intentando no hacer mucho escándalo.
Pero era difícil, sus embestidas iban aumentando de ritmo, más fuerte, más rudo, Naruto la tenia ensartada a su gusto y ella se entregaba sin el menor pudor, la pelirosa lo atrajo con sus brazos y le acarició la espalda logrando que la aplastara un poco con su peso, al mismo tiempo que rodeaba con sus muslos y piernas las caderas del Hokage y con sus talones lo presionaba para sentirlo más adentro.
Naruto resoplaba concentrado en darle y darse a si mismo placer, por un momento dejó que ella lo cabalgara y estuvo a punto de correrse pero ella no se lo permitió.
—Ahora tu arriba.
—¿Qué?
Con unos cuantos besos logró que Naruto dejara de quejarse, Sakura encontraba más placentero la forma en que él la poseía, su forma de moverse y hundirse en ella era dura y deliciosa, sus besos y sus caricias eran intensos, jamás pensó que Naruto fuese tan apasionado.
Sakura estaba sudando y temblando recuperándose de su segundo orgasmo cuando lo sintió llenarla, fue inevitable pensar si quedaría embarazada en esa vez, pero prefirió no decirlo, no quería que Naruto pensara que lo había usado.
El séptimo salió de ella dejando un rastro de semen que mancho las sabanas, se dejo caer de espaldas mientras respiraba agotado —¿he cumplido tus expectativas?
—¿Qué clase de pregunta es esa? —preguntó con las mejillas rojas.
—Dijiste que querías que te convenciera.
Sakura se cubrió el rostro con una sabana y Naruto soltó una carcajada, le parecía tierno y gracioso que ella estuviera avergonzada después de todo lo que habían hecho.
—Deja de reírte idiota.
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Estaba anocheciendo cuando la puerta de la habitación del Hokage sonó con tres golpes, el empleado se había atrevido a tocarla porque sabía que hace rato no se escuchaban sonidos en el dormitorio del Hokage.
Naruto despertó con Sakura abrazada a su cuerpo y era la imagen más encantadora que tenia de su futura esposa, o eso esperaba, todavía tenían que hablar.
—Disculpe, Lord Hokage, tiene una visita. —dijo bajando la cabeza a pesar de que la puerta estaba cerrada.
—No estoy para nadie, dígale que vuelva otro día. —le ordenó el Kage, lamentándose de haber despertado a Sakura.
—Puede ser algo importante Naruto —dijo ella sentándose en la cama, —Naruto quedo embobado viendo como la sabana se deslizó hasta mostrar el cuerpo desnudo de la pelirosa.
—¿Quién busca al Hokage? —preguntó Sakura poniéndose una camisa de Naruto para cubrirse.
—Yo.
Sakura se ruborizó intensamente al escuchar la voz de su maestra allí, sabia porque había venido, ella misma le había insistido que viniera a hablar con Naruto, pero ahora no quería que la dejara en evidencia, que dijera que lloró por creer su amor perdido.
Naruto fue demasiado rápido para poder detenerlo, el muy estúpido abrió la puerta vestido sólo con un pantalón largo.
—¿Que pasa abuela Tsunade?, ¿porque me busca? —le preguntó preocupado.
La rubia miró dentro de la habitación, y al ver a la pelirosa tan ligera de ropa comprendió lo que había pasado entre ellos, fijo nuevamente su atención en Naruto y habló —me pidieron que hablara contigo. —Sakura quiso que la tierra se la tragara, —pero creo que ya no es necesario.
Naruto frunció el ceño sin entender nada.
—Hola Sakura. —la saludó Tsunade con una leve sonrisa, le había sorprendido encontrarlos juntos, creía que Sakura se pondría en plan de orgullosa y dejaría a Naruto en bandeja de plata a la tal Shion.
—Tsunade-sama. —respondió en un murmuro bajando la cabeza avergonzada.
—Bueno, me voy, que pasen una buena noche.
La mujer rubia se giró en redondo y se marchó, Naruto la miró con extrañeza y luego cerró la puerta, —eso fue muy raro, cuando te vio pareció que ya no quiso decirme nada. —comentó el Kage pensativo.
Sakura quiso cambiar rápido de conversación —no le des importancia, ven aquí, vamos a dormir.
Naruto se metió en la cama y Sakura rápidamente lo abrazó como a un peluche y cerró los ojos. —¿Sakura-chan?
—¿Hm?
—¿Crees que ya estés embarazada?
Ella abrió los ojos y lo miró con algo de diversión —¿estabas pensando en eso mientras lo hacíamos?
—Algunas veces, —dijo con timidez.
Sakura no pudo evitar fantasear con la idea.
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-Epílogo-
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—Pa-pa, papá.
Cuando estaba en su vientre Sakura muchas veces se había preguntado cómo sería la voz de su hija, y poder ahora escucharla hacia que su corazón se llenara de felicidad.
—Sí, vamos a visitar a tu papá. —dijo ella con una sonrisa.
—¿Papá?
—Sí.
Kasumi, una bebé de diez meses caminaba con ayuda de su madre por el pasillo que conducía a la oficina del Séptimo Hokage, que además de eso era su padre. Cuando por fin llegaron, la pequeña rubia golpeó la puerta con fuerza usando su pequeña palma, Sakura achicó los ojos por el fuerte ruido. Ella quizás había heredado un poco la fuerza brutal de su madre.
Dentro de la oficina Naruto levantó el rostro justo cuando la puerta se abría, las dos personas más importantes de su vida habían llegado inesperadamente, fue inevitable asustarse pensando que había pasado algo malo.
Sakura lo tranquilizó rápidamente.
—Olvidaste tu almuerzo —le dijo ella alzando con una mano la comida de Naruto, la otra mano la tenia ocupada ayudando a caminar a su hija.
—¡Papá!
Naruto se levantó para recibirlas con una sonrisa y los brazos abiertos, él la ayudó a ser madre y ella a cambio llenó el vacio de su vida dándole amor y una hija a la cuál adoraba. Ahora si podía decir que ya nada le faltaba, aunque… aun faltaba otro bebé, porque Sakura-chan ahora quería tener un niño.
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Fin
