¡Hola a todos!
Aquí una de sus autoras favoritas (en mi imaginación) reportándose con una nueva historia.
Espero que les guste como mis historias anteriores, esta historia es mía de mí para ustedes.
Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos.
Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo.
Pueden darle "Me Gusta" a mi página en Facebook: Little Saturnito FanFictions, y/o únanse a mi grupo: Mi Pequeño Espacio: *Little Saturnito FanFictions*, donde estaré subiendo imágenes, noticias y demás cosas de mis historias.
La canción es: "Eres Mía" de Romeo Santos.
Advertencia: Si la historia y la autora te dan lemmons... Procura tener a alguien o algo cerca. Gracias.
ATTE: *Little Saturnito*
Mía
Capítulo Único
Edward P.O.V:
- No sé por qué has regresado – dijo Alice mientras me entregaba un vaso de limonada, mis ojos la siguieron cuando se sentó en el sillón frente a mí y posaba su mano en su vientre levemente abultado – Te fuiste Edward, por ocho años.
- Sabes que era mi sueño Alice – respondí.
- Te fuiste sin decir nada Edward, a nadie, incluida Bella – comento mirándome molesta - ¿Sabes cuanto lloro por ti? Paso meses deprimida.
- Ella jamás me hubiera dejado ir – dije en voz baja mirando el vaso en mis manos.
- Claro que no, ella te amaba – resoplo cruzándose de brazos - ¿Y al menos valió la pena? – simplemente me encogí de hombros.
- ¿Me dirás donde puedo encontrarla? – pregunté por sexta vez en menos de veinte minutos – Fui a casa de sus padres, pero un vecino me dijo que se fueron a Florida –
- Hace un par de años se mudo a un departamento cerca de su trabajo, pero creo que pronto se ira a vivir con su prometido – dijo mirándome seriamente.
- ¿Su prometido? – sentí mi corazón oprimirse.
- ¿Qué esperabas Edward? ¿Qué te esperara enamorada e ilusionada hasta que decidieras regresar? Bella comprendió que no podía morir por ti, después de un año de esperar noticias tuyas y no tenerlas, decidió seguir con su vida – comento.
- ¿Es feliz? – pregunte a regañadientes.
- ¿Para que quieres saberlo Edward? –
- Solo quiero saberlo –
- Pues supongo, nos hemos visto menos desde que le ascendieron en su trabajo – se encogió de hombros – No la busques Edward, déjala continuar con su vida… además que su novio es muy celoso.
- Gracias por todo Alice… y felicidades por tu embarazo – dije antes de colocar el vaso en la mesa de centro y salir de su casa.
Ya me han informado que tu novio es un insípido aburrido
Tú que eres fogata y el tan frío
Dice tu amiguita que es celoso no quiere que sea tu amigo
Sospecha que soy un pirata y robaré su loro
Alice no me había dicho en donde vivía Bella, pero me dio una pista sobre en donde podía encontrarla. Sabia que trabajaba en una empresa, como asistente de publicidad, así que me dirigí hacia allá.
Bella y yo nos conocíamos desde que éramos niños. A su prima, Rosalie, le gustaba mi mejor amigo Emmett, así que fuimos un cuarteto muy unido, cuando entramos a la secundaria, Alice Brandon y Jasper Whitlock se unieron a nosotros. Con el paso del tiempo y con el cambio en nuestros cuerpos, Bella y yo comenzamos a experimentar atracción el uno por el otro.
Sin que nuestros amigos supieran, nos convertimos en el primer todo de ambos.
No te asombres
Si una noche
Entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía
"- Basta Edward – murmuro mientras arqueaba su espalda para dejar que mi mano alcanzara el broche de sus sostén – Ah, Ed… - gimió cuando capture su pezón entre mis dedos.
- ¿Qué decías? – pregunte llevando mi rostro hasta el suyo, sentia como nuestros alientos se mezclaban.
- Mis padres podrían llegar – murmuro juntando nuestros labios.
- Dijiste que Charlie tenía turno doble y que Renee fue a Port Ángeles con sus amigas – respondí antes de profundizar el beso. Poco a poco nuestra ropa comenzó a desaparecer, nuestras pieles se tocaban encendiendo mucho más el calor de nuestros cuerpos.
- Edward – gimió mi nombre cuando me adentre en ella por primera vez – Te amo.
- También te amo Bella –
Esa fue la primera vez que hicimos el amor. La primera de muchas."
Los chicos de enteraron unas semanas después, gracias a unas marcas que le había hecho en el cuello.
Bien conoces
Mis errores
El egoísmo de ser dueño de tu vida
Eres mía (mía mía)
No te hagas la loca eso muy bien ya lo sabias.
No fue difícil recordar la dirección del trabajo de Bella y no tomo mucho tiempo para que ella apareciera en mi vista. Desde la distancia podía ver que su hermosura solo había aumentado con el paso del tiempo, su vestido ajustado acentuaba sus maravillosas curvas y sus tacones de aguja hacían que sus piernas se vieran endemoniadamente largas. Me sorprendió que pudiera caminar más de un par de pasos con ellos, pero imaginaba que todo era obra de Alice.
Seguí a Bella a distancia hasta donde vivía ahora. Alice había comentado que se mudo hacia algunos años y debía decir que era un edificio era uno de los mejores de Seattle.
Si tú te casas
El día de tu boda
Le digo a tu esposo con risas
Que solo es prestada
La mujer que ama
Porque sigues siendo mía…
Pase toda la semana vigilándola, esperando por alguna oportunidad para acercarme hasta ella, pero siempre estaba alguien cerca de ella, no sabia si Alice ya le había contado acerca de mi regreso o si a pesar del tiempo separados, ella continuaba sintiendo mi presencia, ya que en varias ocasiones pareció buscar algo entre la multitud.
Dicen que un clavo saca un clavo, pero eso es solo rima
No existe una herramienta que saque mi amor…
Estaba en la calle enfrente de su edificio cuando la vi llegar, aunque esta vez llego con un tipo que no había visto en la semana. Este era alto y moreno, se acerco hasta ella y la tomo de la mano para adentrarse al edificio.
- Así que ese es tu novio – murmure dando media vuelta y desapareciendo en la oscuridad.
Dos días después de eso, la seguí hasta un bar y vi que se reunió con Alice y Rose. Las vi como las chicas platicaban animadamente, no podía escuchar muy bien lo que hablaban, pero al parecer Alice no le había contado nada de nuestro encuentro.
- ¿Podría mandarle un Martini de Manzana a la chica de esa mesa? – le dije al bartender mientras señalaba la mesa en donde estaban las chicas – A la del vestido rosa y dos Long Island Ice Tea para las otras chicas, pero no le diga quien se los manda – le pase un billete para pagar. El chico asintió, enseguida los preparo y se los dio a uno de sus compañeros.
Afortunadamente, un par de personas se colocaron delante de mí y me cubio cuando Bella levanto su mirada buscando a quien se lo había mandado. Pero pude notar como Alice le decía algo para después brindar juntas.
No te asombres
Si una noche
Entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía
Bien conoces
Mis errores
El egoísmo de ser dueño de tu vida
Eres mía (mía mía)
No te hagas la loca eso muy bien ya lo sabias…
Al día siguiente Bellas paro en el supermercado después del trabajo.
- Hola Jake… no, pase a comprar algunas cosas que necesitaba… de acuerdo, suerte con tu junta… también te quiero – dijo mientras caminaba, la escuche suspirar una vez que colgó, cuando trato de meter su móvil un par de manzanas se cayeron de su bolsa, rápidamente me acerque para levantarlas – Oh, muchas gracias… Edward – susurro mi nombre y sus ojos se abrieron de sorpresa cuando me vio.
- Hola Bella – dije mientras le entregaba las frutas.
- ¿Qué haces aquí? Pense que continuabas en Iraq o eso menciono Emmett – dijo mirándome fijamente, simplemente me encogí de hombros.
- ¿Cómo has estado? –
- ¿Qué? Después de que desapareciste por ocho años simplemente me preguntas que como he estado – podía ver el dolor y el enojo en sus hermosos ojos chocolate, esos que me encantaba llenar de deseo, pasión, lujuria y amor.
- Lo siento Bella – dije mirándola a los ojos.
- No importa ahora – comento dando media vuelta y siguió su camino.
Si tú te casas
El día de tu boda
Le digo a tu esposo con risas
Que solo es prestada
La mujer que ama
Porque sigues siendo mía (mía mía mía)
Ahora que Bella sabia de mi regreso, podía notar que estaba más al pendiente de su alrededor, y trataba de no estar sola.
No pude aguantar más estar lejos de ella cuando vi que llego de nuevo con su novio, pero al parecer ellos estaban discutiendo, mi sangre hirvió al ver como la tomaba del brazo, la atraía hasta él y la besaba, ella se alejo de él y le dio una bofetada para después adentrarse en el edificio.
Me sentí más que orgulloso por ella al ver como el tipejo se sobaba la mejilla, conocía muy bien el dolor que una de sus bofetadas causaba, sin duda, Charlie le enseño eso.
Cuando estuve seguro de que el perro se había ido me acerque hasta el edificio y me adentre, por fortuna el guardia no estaba y gracias a una descuidad vecina de Bella, sabia en que piso y departamento vivía.
Te deseo lo mejor
Y el mejor soy yo…
- ¡Te dije que no quería hablar contigo Jacob! – grito mientras abría la puerta, quedo sorprendida por verme ahí y antes de que pudiera reaccionar entre cerrando detrás de mí - ¿Qué haces aquí Edward? Vete, a ti tampoco te quiero ver – dijo alejándose de mí.
- Necesitamos hablar Bella – comente mientras la seguía hasta la sala.
- No, tu y yo no tenemos nada de qué hablar – contesto mirándome a los ojos – Lo nuestro se acabó el día en que te fuiste al ejercito sin decirme nada.
- Tienes que entender Bella, jamás me habrías dejado ir, cuando te enteraste de que me enliste en el ejercito me golpeaste y lloraste – dije recordando el día en que se enteró.
- Me mentiste Edward, me dijiste que estarías en la reserva únicamente – vi como las lágrimas comenzaban a llenar sus ojos – Me hiciste el amor en la noche y te fuiste a la mañana siguiente.
- Lo siento mucho amor – dije acercándome a ella, pero dio un paso atrás.
- No Edward, ya no soy tu amor – se limpio las lágrimas que se habían escapado de sus ojos – Estoy comprometida con otro hombre, lo amo.
- Claro que no lo amas, te he visto con él y tus sentimientos hacia él no son reales – conteste acercándome a ella, trato de huir de nuevo, pero fui más rápido y la tome del brazo acercándola a mí cuerpo – Tu aun me amas, puedo verlo en tus ojos, puedo sentirlo y tú también – fue lo último que dije antes de besarla.
You know you heart is mine
(Sabes que tu corazón es mío)
And you love me, forever
(Y tú me amas, por siempre)
Bella trato de separarse de mí, pero poco a poco se relajó y comenzó a devolverme el beso. Sus manos se enredaron en mi cabello cuando la levante y envolvió sus piernas en mi cadera, haciendo que su vestido se levantara.
- Me mentiste… - suspiro las palabras cuando su espalda choco contra la espalda y soltó un gemido cuando mis besos bajaron a su cuello. Recordaba perfectamente todos sus puntos débiles, cada lugar que la hacían suspirar de placer.
You know you heart is mine
(Sabes que tu corazón es mío)
And you love me, forever.
(Y tú me amas, por siempre)
- Lo siento nena – susurre contra su oído y pude sentirla estremecer, una de mis manos se perdió debajo de su vestido, acaricie su muslo hasta alcanzar su ropa interior.
- Te fuiste sin… despedirte – murmuro contra mis labios cuando tomo mi rostro entre sus manos y esta fue ella quien me beso. Sentí como movía su pelvis en busca de fricción – Oh, Edward… - gimió mi nombre cuando toqué su pequeño botón de nervios, podía sentir como empezaba a estar mojada.
Baby, Your heart is mine
(Bebé, tú corazón es mío)
And you love me, forever.
(Y tú me amas, por siempre)
La sentí tirar de mi camisa, haciendo que me separara de ella para quitármela y la deje caer en el suelo, Bella arqueo su espalda cuando llegue hasta el cierre de su vestido, el cual no tardo en hacerle compañía a mi camisa mientras volvíamos a besarnos con la pasión que habíamos estado conteniendo desde hacía años.
- ¿Cuál es tu habitación? – pregunte sobre sus labios y no pude evitar capturar con mis dientes su labio, haciendo que soltara un gemido de placer cuando tire con algo de fuerza. Simplemente señalo una de las puertas.
Baby your heart is mine
(Bebé, tú corazón es mío)
And you love me, forever…
(Y tú me amas, por siempre)
El resto de nuestras ropas quedaron en el suelo de camino hasta su cama.
- ¡EDWARD! – grito mi nombre cuando mi boca se posó en su vagina, sus manos se cerraron en mi cabello fuertemente, pegándome más a ella. La conocía perfectamente como para saber que eso la volvía loca.
Bella amaba que le hicieran sexo oral, se volvía mucho más sensible después de correrse así.
- ¿Tu prometido te hace gritar así? – le pregunte soplando contra su clítoris, haciéndola estremecer - ¿Sabe que te gusta correrte así antes de que entren en ti? – mis besos poco a poco fueron subiendo por su vientre hasta llegar al valle de sus senos, en donde no dude en capturar uno de sus pezones en mi boca, haciendo que gimiera mientras arqueaba su espalda y enterraba sus uñas en mi espalda.
- Por favor, Edward – dijo en voz suplicante – Por favor.
No necesite que dijera más, me acomode en su entrada y me adentre de un solo golpe, haciendo que soltara un grito de placer cuando llego al orgasmo.
No te asombres
Si una noche
Entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía
Nuestros cuerpos comenzaron a moverse al unísono, recordando la danza que habíamos aprendido juntos años atrás.
- Más rápido Edward… más duro… - dijo contra mi oído, al parecer ella aun recordaba como encenderme cuando comenzó a mover sus caderas de manera sensual.
Nuestras bocas volvieron a unirse, tratando de acallar nuestros gemidos. Entre el furor de nuestro encuentro escuche como un móvil sonaba.
- Edward… - volvió a gemir en voz alta cuando cambie de posición, esta vez era yo quien estaba en la cama mientras Bella comenzaba a mover sus caderas en forma circular apoyando sus manos en mi pecho, mis manos se posaron en su cintura para ayudarla a moverse. Me volví a mover de manera que estaba sentado con ella moviéndose en busca de nuestro placer.
- Eres mía Bella – susurre contra su oído comenzando a embestirla con mayor pasión, haciendo que arqueara su espalda, mis brazos se cerraron a su alrededor sintiendo como sus paredes comenzaban a comprimirse deliciosamente – Mía.
Bien conoces
Mis errores
El egoísmo de ser dueño de tu vida.
Esta vez el sonido del teléfono fijo en la habitación de Bella resonó, acompañando nuestros gemidos de placer.
- … bip… Bella, cariño, siento mucho lo que paso esta tarde, la verdad es que olvide nuestra cita con la organizadora de la boda, he hablado con ella y he hecho una nueva cita para ver los últimos detalles… en verdad lo siento, prometo que no volverá a pasar, llámame para que hablemos de la cita… te amo… bip… -
Nuestros movimientos no habían parado incluso después de escuchar el mensaje, al contrario, sentia como estaba próxima a explotar al igual que yo, lleve una de mis manos hasta su clítoris.
- Ah… ah, Edward… - sentí como encajaba de nuevo sus uñas en mi espalda cuando culmino, temblando en mis brazos, bastaron unas embestidas más para que la acompañara en el clímax.
Eres mía (mía mía mía)
No te hagas la loca eso muy bien ya lo sabias
- ¿Terminaras tu compromiso? – pregunte después de unos minutos de silencio, ambos habíamos caído rendidos en la cama.
- ¿Qué? – pregunto sorprendida, de inmediato tomo asiento en la orilla de la cama cubriendo su cuerpo con la delgada sabana y me dio la espalda.
- No pensaras continuar con eso Bella, es una locura – dije tomando asiento también.
- No Edward, lo que es una locura es que deje que pasara esto – expreso poniéndose de pie y volteo a mirarme – Te fuiste sin importarte mis sentimientos, no recibí ni una llamada o carta de ti por ocho años, ahora te apareces como si nada y quieres que renuncie a mi vida y termine con mi prometido para que hagamos como si nada hubiera pasado – de nuevo el dolor se instalo en su mirada, ella siempre había sido como un libro abierto para mí – Estas loco Edward, quiero que te vayas…
- Bella… -
- ¡VETE EDWARD! ¡REGRESA A TU SUEÑO EN EL EJERCITO Y DEJAME A MI SOLA! – grito con lágrimas en los ojos.
Tal como la conocía en la intimidad, conocía su temperamento y su forma de pensar, por lo que sabría que no la haría cambiar de opinión si la presionaba. Me levante y tome mi ropa, recordé que mi camisa estaba en la sala por lo que me encamine hacia la puerta, pero me detuve cerca de ella e hice que su cuerpo se pegara al mío.
- Termina tu relación con él Bella, recuerda lo posesivo que soy con lo que me pertenece y tú eres mía – fue lo único que le dije dejando un suave beso en sus labios para después salir de su habitación, mientras caminaba por la sala hasta la puerta pude escuchar sus sollozos – Eres mía Bella y hare que lo recuerdes siempre.
Si tú te casas
El día de tu boda
Le digo a tu esposo con risas
Que solo es prestada
La mujer que ama
Porque sigues siendo mía…
* ¿Y bien? ¿Qué les pareció? Si, se que alguna de ustedes me va a odiar porque no terminen juntos… coff… Nani-Cullen… coff… En fin, se preguntarán: ¿Habrá continuación? No lo sé, tal vez si, tal vez no, aun no lo tengo planeado, por ahora estoy trabajando en una nueva historia para que estén al pendiente. Tengo una pregunta para ustedes: ¿Les gusta el modo en que hago estos One-shots musicales? ¿La forma en que coloco la letra de las canciones? Déjenme saber que opinan.
**Como he puesto en la parte de arriba, únanse a mi grupo de Facebook: Mi Pequeño Espacio: *Little Saturnito FanFictions* y/o denle "Me Gusta" a mi página (pueden hacer las dos cosas si quieren), en donde ya tengo listo los álbumes de fotos de mis historias: "The Hope In Her Eyes", "By Love" y "Ladrones De Corazones". Recuerden dejar sus reviews ya que de eso como, vivo y sobrevivo. Besos y abrazos a distancia, *Little Saturnito*
P.D.: Para mi Guess (Cary), chica o chico, mil gracias por tus reviews en mis historias, no sabes como me emociono con cada uno de tus comentarios y te invito a que te unas a mi grupo en Facebook para que me comentes todo lo que quieras y si ya me sigues o eres miembro, hazlo también. Besos y abrazos a distancia.