Resumen: Tras varios años de no verse Hermione se vuelve a encontrar con sus dos amigos Ron y Harry. Tras una cena de reencuentro una confesión de Ron, reavivara en la castaña sentimientos que pensaba desaparecidos, y traerá con ellos una nueva ilusión aunque primero tendrá que derrotar algunos miedos antes que aventurarse a amar de nuevo.

"En ocasiones es más fácil desnudar el cuerpo que el alma"

:NAKED:

Capitulo 1: Despertar en la mañana

Las manos de aquel hombre abrían lentamente la blusa de la castaña, al quitar totalmente la prenda, comenzó lentamente con la yema de los dedos a delinear la extraordinaria figura de la mujer que tenia en frente, unos senos bien torneados y voluptuosos que aun se ocultaban bajo el brasier, el plano y bronceado abdomen, y aquella intimidad que su mano derecha estaba dejando al descubierto deshaciéndose de la bragas, mientras escuchaba los gemidos de aprobación de su amante. Poco a poco los labios del hombre bajaban por el cuello mientras su mano izquierda abría los broches del brasier y comenzaba a masajear un seno mientras su boca hacia lo propio con el otro.

La castaña no se quería quedar atrás, ya se había deshecho de la camisa y el pantalón, y ahora se concentraba en los boxer de su amante. Con un ágil movimiento y ayuda de sus pies logro desaparecerlo, por su parte el hombre besaba su bajo vientre hasta su intimidad eh, introducía la lengua en una danza exquisita.

Pasado un par de minutos, la castaña lo subió violentamente hasta que sus bocas quedaron de nuevo unidas por apasionante beso que dejo nuevamente los pulmones sin aires pero las energías cargadas para lo que se venia.

El hombre alzo a la castaña y la puso sobre el introduciendo su hasta viril en la intimidad de la mujer, el simple roce de sus sexos encendió los instintos más salvajes, haciendo que las embestidas del hombre se hicieran más profundas y violentas.

Las delicias que sentían en ese momento no se comparaban a nada, los movimientos cada vez más salvajes los ponían al límite, hasta que la explosión de sanciones llego. Los dos exhaustos y totalmente complacidos se separaron lentamente.

El se quedo rápidamente dormido, y la castaña no lo culpaba toda la noche habían estado adorándose pero ya había llegado el momento de irse a su casa tenia que trabajar. Sin hacer ruido se levanto y se vistió a toda prisa, le dejo una nota sobre la mesa de noche, en la que le decía que la había pasado bien, y sin más se fue.

La bruja al llegar a su apartamento se dejo caer en el sofá, mientras pensaba que no estaba bien lo que hacia con su vida, acostándose con hombres que apenas conocía, y dejándolos tirados a la mañana siguiente, no era correcto, ¿Pero que podía hacer? Era la vida que había elegido, todas sus relaciones sentimentales habían sido un desastre un total fracaso, hasta que tomo la decisión de no volver a intentarlo, y disfrutar sin prejuicios del sexo libre y sin remordimientos, aunque en ocasiones fuera una vida solitaria y vacía.

Después de descansar un rato vio su reloj, hasta ahora eran la 5:28 de la mañana, así que decidió dormir un poco era justo.

Tras unas maravillosas horas de sueño se levanto reanimada y con nuevos ánimos, se baño y se arreglo.

Fue a la cocina para comer algo antes de ir a trabajar cuando vio una carta en el suelo y la recogió, mientras iba a la cocina y se sirvió café mientras leía la carta.

"Querida Hermione:

Ayer me paso lo más maravilloso.

Imagínate que Harry volvió a Londres (Por fin), y me pidió que volviéramos a intentarlo ¿Puedes creerlo? ¿A intentarlo?.

Claro que yo me hice la difícil por un nano-segundo, y acepte en seguida. Por esto y por el regreso de el, ahh y también de Ron; vamos hacer una cena en casa de mis padres y seria lindo que fueras, se que estas muy ocupada últimamente, pero quiero compartir mi felicidad contigo. Así que te espero, a las 8pm muy puntual.

Att: Ginny Weasley.

PD: Vestido formal, no muy elegante, pero digno de la ocasión."

Al terminar de leer, Hermione no pudo evitar sonreír, hace más de un mes que no veía a Ginny y a Harry y Ron como dos o tres años; seria lindo volver a estar reunidos como el trío de Hogwarts ¿Cuántos años de aquello? Pensó la bruja, ya ni siquiera llevaba la cuenta.

Sin pensarlo más decidió que iría, además quería compartir con Ginny su felicidad.

Tras un horrible día en San Mungo, a causa de un lamentable accidente en unos laboratorios, por poco Hermione no pude salir del hospital, llego a su apartamento con el tiempo justo para cambiarse de ropa y salir para la Madriguera. Aunque Ginny había dicho en su nota que no tenia que llevar nada muy elegante, la castaña se fue con un vestido negro largo y ceñido a su figura, de magas largas y de cuello "V", el cabello lo llevaba en una cola alta por la cual se escapaban algunos rizos rebeldes.

Aunque sabia que iba muy elegante quería que sus amigos la vieran lo mejor posible. Mientras esos pensamientos invadían su cabeza no se dio cuenta que ya se encontraba en la puerta, fue Ginny que con un fuerte abrazo la saco de sus pensamientos.

-¡¡Hermione!- Dijo con una emoción sincera – Gracias por venir, los chicos se van a morir cuando te vean- Le dijo la pelirroja tomándola de la mano y llevándola al interior de la casa, específicamente hasta la sala que era el lugar donde estaban todos reunidos.

Al primero que vio fue a Harry que se levanto en seguida y la abrazo. El niño que vivió, no había cambiado mucho solo que ahora era más acuerpado, pero el resto era igual.

-Hermione ya casi cuatro años sin vernos- Le recordó el brujo soltadora e inspeccionándola de arriba a bajo –Estas bellísima- Le dijo cuando termino la revisión.

-Me alegro mucho de verte, aunque no puedo creer que haya pasado tanto tiempo, yo siento que fue ayer cuando nos vimos- Comento la castaña con una sincera sonrisa. La bruja miro para los lados y no vio a Ron eso le causo mucha curiosidad tenia entendido que el también estaría ahí – Harry ¿Dónde esta Ron?-

-Ron… no ha llegado, seguro se quedo con alguna mujer, típico de el- Comentó divertidamente el brujo.

-Harry, pensé que tenías más fe en mí- Dijo el pelirrojo mientras tomaba por la espalda a Hermione y la abrazaba – Que bueno volver a estar todos juntos –Comento el brujo alzando a la castaña y girándola para poder verla a la cara, mientras muy sonrojada la bruja no decía nada –Estas increíblemente hermosa- Le dijo bajándola. Hermione se arreglo en vestido y vio a su amigo, el si había cambio mucho en este tiempo ahora además de alto estaba musculoso, y realmente atractivo, el cabello rojo que era largo la ultima vez que ella lo había visto, ahora era corto y muy bien peinado.

-¡¡Ron!- exclamo emocionada la castaña – Ya no llevas el cabello largo, y déjame decirte que te luce mucho- Concluyo la castaña, con una sonrisa.

-Gracias, mis admiradoras piensan lo mismo- Comento mientras se acercaba a saludar a sus padres –Voy a saludar a mis padres y a Ginny, por que si no lo hago esa pelirroja me mata- Dijo señalando a su hermana que también se acercaba a su encuentro.

Tras saludar a los sres. Weasley y cenar empezaron hablar de todo lo que habían hecho en aquellos años.

Harry y Ron se habían convertido en aurores, pero la mayoría de sus misiones eran lejos de Inglaterra así que hace años no vivían allí. Hermione era medí maga, y de las más jóvenes y respetadas.

Contaron anécdotas del colegio, las aventuras, recordaron la batalla final con Voldemort que había sido en su séptimo curso. Los sres. Weasley fueron los primeros en irse a acostar.

Mientras los amigos seguían recordando sus vivencias en el colegio.

-No puedo creerlo- Dijo Ron bebiendo un gran trago de whisky - ¿En donde lo hacían?- Pregunto con los ojos muy abiertos por la sorpresa.

-Harry y yo nos escabullíamos en la sala de los menesteres, y… y pues ahí- Respondió muy roja Ginny mientras tomaba la mano de Harry.

-Y tu ¿por que nunca me lo dijiste?- Pregunto el pelirrojo refiriéndose a Harry.

-¿Qué querías que te digiera? Ron, adivina que me acuesto con tu hermana en la sala de los menesteres, pero no te preocupes es sexo seguro- Respondió en un tono sarcástico el moreno, mientras todos reían.

-Bueno lo acepto, tienes razón, en esa época yo no era tan compresivo, seguro que si me hubiera enterado de te capo- Manifestó Ron intentado inútilmente retener la risa, al igual que los demás.

-Entiendo que no se lo hayan dicho a Ron ¿Pero a mi por que no?- Pregunto Hermione fingiendo indignación.

-Simple, me daba una vergüenza contigo, tu toda buena, y yo es esas; no que pena- Apunto Harry que se había puesto muy rojo.

-Pero que tontos, yo creo que todos los que estamos aquí no nos portamos "adecuadamente" en el colegio- Expreso Hermione, todos se quedaron mirando estupefactos unos segundos hasta que fue Ron el que rompió el silencio.

-¿Creo que tienes algo que decirnos?- Mencionó el pelirrojo más como una afirmación que como una pregunta.

-Bueno, no se si deba decirles, prometan que no me van a odiar- Les pidió la castaña, todos se miraron confusos pero asintieron –Bueno, cuando termino todo eso de Voldemort, pues todos tenían sus relaciones y yo sola, así que me empecé a refugiar en la biblioteca, con lo que no cantaba era que alguien también se estaba refugiando allí, bueno el hecho es que empezamos a acércanos, y nos volvimos amigos a escondidas. Así se fueron dando las cosas hasta que una noche, en la biblioteca solo quedábamos nosotros dos, y pues… paso lo que tenía que pasar- Concluyo algo sonrojada la castaña, clavando la mirada en su vaso.

-¿En la biblioteca? Genial, no esperaba menos de ti- Comento Ron con una sonrisa.

-Pero no entiendo una cosa ¿Por qué te íbamos a odiar por eso?- Pregunto Ginny, mientras los brazos de Harry la envolvían.

-Por que el susodicho fue…. Draco Malfoy- Contesto algo temerosa de la reacción de sus amigos.

-¿Malfoy?- Cuestión muy sorprendido Harry – Dime que solo fue sexo, no amor- Pidió el moreno soltando a Ginny y arrodillándose frente a ella.

-Harry, madura eso lo espero de Ron ¿Pero de ti?- Dijo entre risas la castaña, mientras le indicaba con las manos a su amigo que se fuera a sentar.

-No es por nada, pero tengo la misma duda ¿Te enamoraste de el?- Pregunto Ron, mientras Harry volvía a su lugar junto a la pelirroja.

-Claro que si, ¿Realmente crees que yo le entregaría a cualquiera mi virginidad?- Pregunto la castaña algo molesta por la pregunta.

-Lo siento, es que la verdad, no me imagino a Malfoy siendo romántico- Se defendió el pelirrojo.

-Aunque no lo crean, era muy romántico- Aseguro Hermione.

-¿Por qué terminaron?- Pregunto Ginny recostándose sobre el pecho de Harry.

-Por que nunca iba a ser capaz de enfrentarse a su familia por mi, así que lo mejor fue terminar- Confeso la castaña con algo de desgana.

-Quien iba a decirlo, Malfoy tu primer amor, increíble- Comento Ron sirviéndose otro vaso de whisky. Hermione se quedo unos momentos pensando en que Draco no había sido su primer amor, su primer amor había sido el pelirrojo que tenia sentado al lado de ella, que ironía, ella siempre había pensado que el seria el primero, pero realmente nunca había pasado nada entre ellos.

-¡Ron! falta tu historia- Dijo Harry, sacando a Hermione de sus pensamientos.

-Mi historia, pues no es del otro mundo, la primera mujer con la que estuve fue con Lavander, y fue la experiencia más torpe de mi vida. Gracias a Dios que solo hay una primera vez, y el resto es experiencia- Manifestó Ron entre risas.

-¿Por qué lo dices? ¿Fue tan mala?- Quiso indagar el moreno que no podía de la risa.

-Pues no, pero fue… la verdad el problema es que no fue lo que yo me imaginaba, ni con quien yo me imaginaba- Declaro el pelirrojo.

-Amplíanos el punto amigo- Pidió Harry muy interesado al igual que Hermione y Ginny.

-Bueno, ya que estamos por decirlo así desnudándonos, lo ampliare- Manifestó Ron en un fingido tono de solemnidad – La verdad yo no estaba enamorado de ella, y fue como a las tres de la mañana en la sala común, y por el calor del momento no por más-

-¿Con quien te lo imaginabas?- Pregunto esta vez Ginny.

-No me hagas decirlo que me da pena- Le suplico el pelirrojo.

-Acuérdate aquí nos estamos desnudando, así que no se puede ocultar nada- Le recordó Hermione.

-Esta bien, primero me lo imaginaba por amor, y obviamente con la persona que amaba, y la persona que yo amaba en ese momento pues… pues era Hermione- Confeso el pelirrojo tapándose con las manos la cara. La castaña al escuchar eso al instante su puso más roja que el cabello de Ron.

-Lo sospeche- Comento Harry viendo el reloj – Son las cinco de la mañana, Ron y a las nueve tenemos reunión- Recordó Harry levantando un poco a Ginny y poniéndose de pie.

-Si creo que es hora de irnos- Apoyo el pelirrojo –Tu te vas con Ginny ¿Cierto?-

-Si, yo me voy con ella- Confirmo el moreno, ayudando aponerse de pie a Ginny.

-Bueno, entonces yo llevo a Hermione a su casa- Dijo el pelirrojo poniéndose también de pie. Hermione apresuradamente también se puso de pie.

-No es necesario puedo llegar sola- Dijo la castaña aun muy roja por la revelación de esa madrugada. El pelirrojo se acerco y puso su mano en el hombro de ella.

-¿Qué clase de hombre crees que soy? Jamás seria capaz de dejar ir sola a una mujer a estas horas, si no tuviéramos que ir a trabajar por mí que nos quedáramos aquí, pero como no se puede, te voy a acompañar y no voy a aceptar discusión- Le indico el pelirrojo en un tono serio que no aceptaba discusión.

-Esta bien- Dijo en un suspiro la castaña.

Los cuatro se despidieron y Ginny y Harry se fueron por un lado y Ron y Hermione por otro caminado lentamente sin afán.

Después de un par de cuadras Hermione vio que Ron miro el reloj con preocupación y mal genio.

-¿Pasa algo?- Pregunto la castaña frotándose los brazos con las manos por el frió, Ron al verla se quito su chaqueta de paño y se la dio –Gracias, pero no me has contestado- Ron sonrió.

-Creo que definitivamente hoy voy a terminar con mi novia- Comento mientras se acercaba a Hermione y le pasaba un brazo por la espalda para caminar abrazados, cosa que no le disgusto a Hermione.

-¿Por qué?-

-Por que ya me imagino el show que me va armar cuando llegue a casa, y la verdad no estoy para soportar más sus ataques de celos sin sentido- Comento con fastidio.

-¿Es celosa?- Pregunto Hermione mientras caminaban por la acera solitaria.

-No solo es eso, si no que ella cree que soy como ella ha sido con sus otros novios, y le da pánico eso, de que yo la haga pagar por lo mal que se ha portado en la vida- Hermione lo miro, por unos segundos.

-¿Qué clase de mujer tienes a tu lado?- Pregunto con curiosidad la castaña.

-Ahh, mi Hermione tienes que saber algo de mi, me encanta rehabilitar prostituta, yo fijarme en una mujer decente jamás, me encanta las relaciones complicadas en donde las mujeres me pone a comer mierda- Confeso el pelirrojo con una sonrisa.

-¿Lo dices en serio?- Pregunto la castaña algo incrédula.

-Totalmente cierto, aunque te parezca increíble- Afirmo el pelirrojo -¿Vives por aquí?- Pregunto llegando a unos edificios, de unos treinta pisos.

-Si, hacia el fondo ¿Por qué?- Pregunto con curiosidad la castaña.

-¿Ves el edificio color crema?- Pregunto Ron, a lo cual Hermione afirmo. El edificio al que se refería su amigo quedaba a unas dos o tres cuadras de su casa –Pues desde anteayer vivo allí, así que podríamos decir que somos vecinos-

La castaña sonrió con la sola idea el pelirrojo la dejo en la puerta indicándole cual era el apartamento de el y recordándole que lo que necesitara no dudara en pedirlo.

Al entrar en su apartamento Hermione se tiro de bruces al sofá con una sincera sonrisa, la cual hace años no tenia, por primera vez en su vida había amanecido con alguien que realmente quería.

CONTINUARA…