Se que merezco que me linchen…lo siento en verdad, especialmente a las personas que lo estuvieron leyendo desde la primera vez que lo subí, pero psss ojala pudiera explicar todo lo q me aconteció pero pa q dar excusas y aburrirles con mi triste historia…solo espero disfruten mucho de este capitulo q es el final de esta historia especialmente por q una de las razones q me impidieron terminarlo era q tenia 20 000 ideas… pero para otros fics jeje asi q bueno espero q les guste.
MÁS QUE PALABRAS
Capitulo 7: BaNdErA BlAnCa
Cinco días habían pasado desde la pelea en el restaurante. Bulma se encontraba en la nueva cámara agregando nuevas mejorías, frente a una pequeña laptop, que estaba conectada al centro de control de la nave, tecleaba con rapidez. Estaba confundida, frustrada, enojada y angustiada. Lo único en lo que pensaba era Vegeta y al parecer él no tenia para cuando regresar. Había terminado la cámara 3 días atrás en tiempo record, pero en su desesperación la estuvo mejorando y mejorando sin descanso. Incluso les relego el arreglo del auto de Yamcha a otros empleados sin participar en absoluto.
De pronto oyó que se abría la puerta, volteo con la esperanza de encontrarse al causante de sus desvelos, pero el que entraba era su padre.
- Bulma ¿sigues aquí? Ya es muy tarde.
- Si bueno es que tenía que terminar estos circuitos.
- Cariño no crees que es demasiado, comprendo tu inquieta genialidad, puesto que la heredaste de mí, pero te he visto aquí encerrada desde que tu madre y yo volvimos del viaje.
- Lo siento papa es que yo…tengo la necesidad de hacer esto "es la única manera de calmar mis nervios y de paso contentar a Vegeta" –pensó
- Esta bien te ayudare para que termines pronto, en un momento vuelvo con mis herramientas.
Pasaron unos minutos y Bulma volvió a escuchar la puerta.
- Oye papa podrías…- al voltear a la puerta se encontró con él, por fin había vuelto, sin saber por que se paralizo – Ve…Vegeta ¡Volviste! – en un arrebato de alegría corrió hacia él abrazándolo efusivamente.
- Suéltame – dijo él fríamente.
- No, te extrañe mucho, estaba tan preocupada…
- Suéltame – le interrumpió, ella se aferro mas a él.
- No hasta que escuches lo que tengo que decirte, por favor perdóname, no quise que te sintieras humillado aquel día pero eres tan terco, bueno, por favor, lo siento
- Suéltame no me importan tus disculpas – ella finalmente lo soltó – solo volví para seguir entrenando – dio media vuelta y se marcho.
Bulma sintió sus ojos humedecerse, pero no lloraría otra vez, era una promesa que se había hecho y la cumpliría, cerro los ojos y respiro profundamente hasta calmarse.
- ¡Hija ya volvió el joven Vegeta! – le dijo alegremente su padre al entrar.
- Papá me asustaste, si ya lo vi – le respondió recuperándose
- ¿Estas bien cariño?
- Si papá solo estoy cansada, vámonos
- Pero que no habías dicho que tenías que terminarlo
- Ah si – contesto mirando la cámara - pero ya no importa – desconecto la computadora y apago la nave.
- Bueno vámonos.
Al día siguiente, por la tarde, Bulma llegaba a casa después de una larga jornada de compras. A pesar de su enorme deseo de estar con el saya, prefirió estar lejos de casa para evitar más enfrentamientos y pensar bien su siguiente movimiento. Cometió un grave error, pero la terquedad de él le había sacado de sus casillas y en ese momento actúo por instinto. Miro hacia la cámara y suspiro. No tenia ni idea que haría para arreglar las cosas, pero ya se le ocurriría algo.
Llego la noche y con ella una tormenta, la lluvia caía intensamente golpeando el cristal de la puerta del balcón. Bulma la miraba en la obscuridad, sentada con las piernas flexionadas y los codos sobre las rodillas, y sin destender aun la cama. Pensaba en lo complicada que se había vuelto su vida y aun cuando no cambiaria su decisión se sentía un poco perdida en el camino que había elegido. Se encontró un par de veces con Vegeta durante el día y él la había ignorado olímpicamente haciéndole mas difícil el rumbo.
De repente le pareció ver una silueta en el balcón, pero la obscuridad reinante no le permitía cerciorarse. Un rayo ilumino y entonces pudo verlo. Vegeta estaba ahí mirándola. Se levanto rápidamente y abrió la puerta sintiendo el frío calar sus huesos y la lluvia mojándole.
- Vegeta ¿Qué haces ahí mojándote? Entra – le ofreció su mano, pero el siguió mirándola fríamente – por favor entra – la lluvia ya la había mojado por completo pegando su camisón a su cuerpo.
El la recorrió con la mirada y ella no pudo evitar sonrojarse y cubrir su pecho cohibida. Sin previo aviso él se acerco a ella y comenzó a besarla apasionadamente, ella le correspondió y poco a poco entraron a la habitación. Los besos dieron paso a las caricias y Bulma sintió que su calor corporal iba dejando atrás la frialdad de la lluvia. Vegeta la desnudo sin mas y la boto sobre la cama, mientras la observaba fijamente también se quito su ropa.
- Oye pero… ¿Qué haces? – le pregunto un poco confundida.
El no le respondió se recostó a su lado y volvió a besarla y a acariciarla. Ella comprendió entonces que era lo que él pretendía. Lo mejor era permitírselo, total ella también disfrutaría y al final eso le beneficiaria en vez de perjudicarla.
Comenzó a besarlo en el cuello, el hombro, el pecho, un nuevo rayo ilumino ligeramente sus cuerpos y la chica noto las múltiples cicatrices de él, la vez anterior no les había prestado atención por la emoción del momento, pero esta vez se le grabaron en la memoria. Comenzó a acariciar y besar delicadamente cada una de aquellas cicatrices, pues imaginaba que eran dolorosas marcas de su tortuoso pasado, de su esclavitud con Freezer. No pudo evitar sentir la necesidad de protegerlo y su amor por él se intensifico en su pecho. De pronto el la detuvo y se puso sobre de ella tomo sus muñecas y las levanto sobre su cabeza sosteniéndolas con una mano, paso el otro brazo bajo su cintura y la pego mas a su cuerpo. Mirándola sin mirarla, la penetro rápidamente. Bulma mostró dolor pero él no se detuvo. Ella no entendía por que le había dolido si ya no era virgen, tal vez su cuerpo aun no se acostumbrada al asunto o tal vez no estaba debidamente preparada, no le dio importancia, aquella sensación agradable que se transformaba en placer ya hacia presencia. Le incomodo la posición en que él le había puesto pues quería seguir acariciándolo. Acerco su rostro al de Vegeta, que seguía mirándola fijamente como si todo lo hiciera mecánicamente.
- Te amo Vegeta – le dijo de la manera mas dulce y sincera.
Eso descoloco un poco al sayajin que detuvo sus movimientos y por un momento se mostró sorprendido y la miro con desconcierto. El descuido le hizo aflojar al agarre de las manos de la chica y ella aprovecho para soltarse, tomo su rostro entre sus manos y lo beso tiernamente. El simplemente no pudo evitar corresponderle y comenzó a moverse de nuevo. Continuaron su entrega entre besos, caricias y demás sensaciones.
Mucho rato después al culminar el acto de amor yacían recostados boca arriba, tratando de regular su respiración.
- En verdad esto es maravilloso – comento la chica con la voz un poco entrecortada mirándolo de reojo.
- …-el simplemente no dijo nada
- ¿Me pregunto si se sentirá igual con otros hombres o solo contigo?
-…- el seguía en silencio, no quería entablar conversación con ella, su orgullo estaba de por medio.
- ¿Tal vez deba visitar a Yam? – se pregunto la chica fingiendo considerarlo.
- Ni se te ocurra – le advirtió tomándola del brazo.
- Jajaja así que no te han comido la lengua los ratones ¡si puedes hablar! – exclamo burlona
- Hmp – frunció el ceño y cruzo los brazos.
- No te preocupes no me interesa ningún otro – le dijo al abrazarlo – aunque eh de admitir que me gusta mucho verte celoso, te ves guapísimo – la peliazul pudo notar la ruborización de él a pesar de la obscuridad, sonrío y le dio beso en la mejilla.
El rodeo con un brazo su cintura y la acerco mas a su cuerpo. El sudor y el frío externo hicieron que el cuerpo de la chica se enfriara con rapidez.
- Oye ¿y si mejor no metemos bajo las cobijas, pero él no le contesto – Hmp hay vas otra vez con tu berrinche.
Prendió una pequeña lámpara de su buró y se levanto yendo a su enorme closet, tomo una cobija y volvió a la cama tapándose y tapando a Vegeta con ella. El miro cada movimiento atentamente. Le encantaba, en su memoria no existía mujer mas bella que aquella que ahora le abrazaba fuertemente. Pero no podía permitirse sucumbir ante su hermosura tenía que ser fuerte y dominarla. El recuerdo de las palabras de ella le confundió un poco. No sucumbía ante su belleza era algo mas...el amor…ese "sentimiento" desconocido para él parecía convertirla en un ser poderoso. Notaba que a pesar de sus insultos hacia ella, estos no tenían efecto y ella seguía tercamente diciéndole "te amo". Acaso el amor la hacia inmune a sus maltratos. Si eso era verdad ¿Qué haría para dominarle entonces?
- ¡Maldición! - exclamo haciendo que ella se sobresaltara.
-¿Qué? ¿Qué paso? – dijo despertando asustada.
- Nada
- Hmp bueno pero ya me espantaste el sueño – reclamo refunfuñada – ahora tendrás que recompensarme
El arqueo una ceja y le miro con cara de "hasta crees". Ella río y reanudo el intercambio de caricias y besos. No importara cuanto se resistiera, aquella bella mujer, con su amor, ganaba…
La mañana era un poco fría, a Vegeta le molesto la luz. ¿Por qué?. Abrió los ojos, no estaba en su habitación, miro el reloj, las ocho.
- "Diablos"- se levanto rápidamente empujando a un lado a Bulma que se encontraba abrazada a él.
- ¡Oye! – le reclamo - no tienes por que ser tan brusco – se reacomodo en la cama y le miro vestirse complacida con la visión.
- Deja de mirarme así
- ¿Por qué?
- Por que me molesta
- Mmm no me importa, recuerda eres mío.
El detuvo sus movimientos y le miro incrédulo.
- ¿Cómo se te ocurre tan gran estupidez? – pregunto enfadado
- Jajaja y enojado te ves mas sexy
- Hmp – el mejor opto por irse, ya era demasiado tarde como para todavía perder el tiempo con la escandalosa.
Mientras se dirigía a su cuarto sus pensamientos revoloteaban como palomillas cerca de la luz, chocando unos con otros y sin lógica alguna. De nuevo ella había echado a perder todos sus planes. Se suponía que solo la poseería por placer, se satisfaría y se iría, solo aprovechándose de ella. Sin embargo que difícil se volvió al sentir de nuevo su piel, al besar de nuevo sus labios. Peor aun cuando le dijo aquellas palabras, de aquella manera, no sabia como eso le había hecho quedarse, debió largarse en cuanto todo termino, pero no podía evitar sentirse bien a su lado. De nuevo era suya, de nuevo le había sentido de piel a piel.
Entro en su cuarto azotando la puerta. Ella no era su único enemigo, el mismo se había convertido en su enemigo al desear estar cerca de ella, al boicotear sus intentos de dominarla y aun cuando había logrado desaparecer el vacío, parecía que su inconciente seguía traicionándole. Comenzó con su rutina ¿Y ahora que hacer para derrotarse así mismo?
Bulma inhalo el aroma de su cama, olía a él, no pudo evitar sonreír con felicidad, Vegeta volvió a ella. Se estiro un poco y salio de su cama, se baño y busco algo lindo para vestir, sexy pero no atrevido. Encontró una minifalda blanca y una blusa strapless muy pegadita color azul turquesa, una ligera chamarra blanca con muchas bolsas y unas sandalias. Bajo contenta a desayunar, las cosas tomaban el rumbo que ella quería. Repaso mentalmente su plan, recordando cuando lo creo…
- Pero dime ¿Cómo soportaste sus rechazos?
- Pues creo que sabia que lo hacia por algo que no eran sus sentimientos, veras, a pesar de sus rechazos, podía ver en sus ojos que me correspondía en ciertas acciones que no podía ocultar. Así que averigüe que era lo que lo alejaba para estar libremente con él.
-¿¿¿????
- No entendiste ¿verdad?
- Ehh no muy bien
- Veras, había pequeños detalles como la tristeza en sus ojos al rechazarme, que me hacían pensar que en realidad quería estar conmigo y que algo mas lo detenía, tuve que averiguar que era eso. Resulto ser simplemente su inseguridad, el no conocía mucho del amor y estaba demasiado acostumbrado a la soledad, así que le hice compañía y le enseñe lo que es el amor.
- Oh comprendo- en la mente de Bulma se comenzó a unir esas pequeñas pistas, que Vegeta le dio desde el principio.
- ¿Bulma?¿ Bulma?
- Eh ¿Qué paso?
- Me dirás ahora que te trajo aquí
- Mmm esta bien, recuerdas a Vegeta.
- ¿El extraterrestre que vino a destruir la tierra pariente de Goku?
- No es pariente de Goku sino que son de la misma raza.
- Bueno ese ¿no?
- si ese pues veras…
Sonrío, los consejos que entonces le dio Ayumi en verdad la estaban ayudando. Parecía que estaba ganando terreno y que en verdad las cosas saldrían como ella quería. Suspiro profundamente y de nuevo recordó a su amiga…
- Vaya, en verdad estas en un dilema, lo que no comprendo es como toleraste tantas infidelidades de Yamcha
- Bueno pues…la verdad no se, creo que tenia miedo de estar sola o la idea de que no era suficiente mujer si no le retenía, pero eso cambio cuando me di cuenta de que ya no lo amaba y que lo que pensaba era cierto.
- No, no era cierto, eres mucha mujer, pero no te quisiste dar cuenta. Oh vamos Bulma eso no va con tu personalidad ¿Qué te paso?
- Si lo se y la verdad esta platica contigo me lo ha hecho comprender, tu historia…
- Y si me permites mis consejos
- Claro, por que de veras no se que hacer con Vegeta, creo amarle en verdad, por tanto tengo que conquistarle, pero sin humillarme, nunca mas, eso de lloriquear se acabo ya me canse de eso.
- ¡Bravo! Al menos el primer paso ya lo diste. Ahora eso que dices que te da esperanza ¿Qué has visto en él?
- Pues a dado señas de preocuparse por mi, le molesto cuando le di a entender que solo me preocupaba que estuviera aquí para detener a los androides. Además el dio el primer paso, el me beso primero y me pidió cortésmente que fuera suya, aunque después dijo que solo lo dijo para conseguir que yo aceptara, aunque pudo hacerlo a la fuerza y no lo hizo, tal vez por que si lo hacia yo le diría a Goku y él lo golpearía, tal vez incluso lo hubiera matado, pero no estoy muy segura de eso y luego como dijiste, note duda en sus ojos cuando me dijo lo que me hizo llegar aquí…mmm creo que eso es todo – dijo Bulma contando con los dedos con rapidez
Ayumi se mareo con tanta información obtenida en tan poco tiempo.
- ¿Me entendiste?
- Si pero tranquila, no tienes por que decirlo como si te corretearan
- Lo siento
- Bueno, para empezar todo eso son muestras de que le importas, mmm, pero por que decirte eso de que solo le importas como objeto, creo que se comporta así por su orgullo, dices que es medio soberbio ¿no?
- ¿medio? Completo y hasta soberbio y medio jajaja
- Jajaja Bueno pues hazlo creer que va ganando, que harás lo que el quiere
- No, eso no seria subyugarme y no lo pienso permitir
- Esta bien pero…¿Cómo romperás esa barrera?
- No tengo ni idea
- ¿Tu crees que este enamorado de ti?
- Pues…
- Deja de poner esa cara de tonta
La chica se exalto un poco pues no le sintió llegar, le miro ceñuda.
- No molestes – replico
- Y así te ves muy fea – comento para hacerla enojar
- Hmp – no le hizo caso y termino su desayuno. Al poner los platos sobre el fregadero se le ocurrió una idea - Vegeta ¿Qué tal luzco? – le pregunto dando una vuelta y posando sexy.
El la miro un momento y volvió a su desayuno.
- Es que tengo una cita con un importante socio de papa. No luzco demasiado atrevida ¿verdad? – le pregunto acercándose a él – es que es un tipo que siempre me invita a salir, aunque claro como tenia novio siempre le decía que no – esta vez ni siquiera la miro – "ah si" – pensó – bueno tomare eso como un no, me voy – lo beso fugazmente en los labios y se encamino a la puerta pero cuando estaba a punto de cruzarla Vegeta la tomo de la cintura deteniéndola.
- ¿A dónde crees que vas? – le dijo al oído, ella se estremeció.
- ¿Cómo que a donde? ¿No oíste? Tengo una junta con un socio
- Y…¿Quién te dio permiso?
- Otra vez con eso, yo no tengo que pedir permiso a nadie, soy libre de hacer lo que me plazca y no hay nada que puedas hacer al respecto - contesto soltándose un poco
- ¿Apostamos? – le ofreció volviendo a pegar su cuerpo al de ella y con una voz baja y grave.
Bulma sintió su cuerpo estremecerse de pies a cabeza y su piel erizarse por completo, para cuando reacciono ya era llevada escaleras arriba.
- No, no Vegeta espera, tengo que ir es importante ¡SUELTAME! – le grito desesperada
- No – soltó con burla
- ¡Vegeta! Maldición suéltame, no puedes hacer conmigo lo que quieras, ¡suéltame te digo! – forcejeaba y lo golpeaba pero no tenia ningún efecto, el seguía su rumbo hacia su habitación.
Al llegar a la mitad del pasillo la Sra Brief se asomo por una de las puertas.
- Bulma querida ¿Porque gritas?
- Mamá, mamá ayúdame por favor – le pidió la chica extendiendo sus manos hacia ella
- Pero ¿a que cariño? – dijo tomando sus manos. Vegeta se había detenido para darle un poco de esperanza
- Vamos Bulma ya fue suficiente – la reacomodo en su brazo con un movimiento y siguió su camino a la habitación.
- No, no suéltame ¡¡¡¡¡¡mama!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡mama!!!!!!!
- Oh lo siento querida pero aun no entiendo que quieres – le contesto con enorme confusión y soltando sus manos
- "ojala no tuviera una madre tan despistada" – pensó derrotada y permitiendo por fin que Vegeta la llevase
Algunas horas mas tarde….
- Si lo siento muchísimo pero le prometo que estaré ahí en una hora…oh esta bien entonces en hora y media…si claro gracias hasta luego
Bulma colgó el teléfono y dio un profundo suspiro. Al menos había logrado rehacer la cita perdida. Sonriendo se levanto y salio a su balcón. Miro el cielo azul y un recuerdo la hizo estremecerse. Por un momento pensó que Vegeta la violaría o la lastimaría, sin embargo, al entrar en la habitación, la sedujo provocando que ella misma olvidara que, incluso, existía un mundo fuera de aquella habitación. Fue como la primera noche, con la ventaja de que esta vez no le había dolido nada, río ante ese detalle. Sabia que era probable que Vegeta no la amara, pero estaba segura de que sentía algo por ella, sabia que él no conocía el amor, pero ella se lo demostraría, con cuidado le enseñaría a amar evitando su orgullo…bueno lo mas que se pudiera por que evitarlo del todo seria imposible. Enamoraría a ese sayajin aunque fuese lo ultimo que hiciese en la vida, y algo en su interior le decía que lo lograría.
Bastaba recordar la forma en que la acariciaba, la forma en que la besaba, la forma en que, cuando accidentalmente bajaba su escudo de frialdad, la miraba.
Sonreía entre un movimiento y otro, aun podía saborear su primera victoria, lamentablemente tuvo que volver a los viejos métodos pero igual, por alguna razón, le costaba menos trabajo fingir. Se detuvo y frunció el ceño, acaso en verdad le era menos difícil, eso no tenia muy buena pinta. Se encogió de hombros y siguió su entrenamiento, de algún modo le empezaba a ver una cierta ridiculez a aquella "guerra", no se sentía como para seguir perdiendo el tiempo en todo aquello, solo necesitaba disfrutar de la "compañía" de Bulma y nada mas, sin dar mas conflictos, podía tenerla cuando lo deseara, eso era algo que le había quedado claro hace algunas horas.
Al anochecer salio de la cámara y miro el cielo estrellado, su vida no era ni remotamente lo que había sido hace tan pocos…años, en realidad era mas tiempo del que sintió pasar, su vida era un caos entonces y estaba harto de que Freezer controlara cada uno de sus movimiento. Debía su libertad a Kakarotto y eso lo hacia sentir que entonces era él el que regia su vida ahora, para liberarse tenia que matarlo, al menos vencerlo y sin embargo Bulma le hacia sentir una extraña desconexión de aquellos sentimientos y le daba cierta paz, si disfrutaba de aquello mientras vencía a Kakarotto no tendría nada de malo y si mucho de…placentero. Sonrío con picardía y voló hasta el balcón de Bulma. La encontró recargada sobre el barandal mirando perdidamente el cielo. Suspiro ante la notoria despistes de la chica y a la cual ella no tenia remedio, según su punto de vista.
- ¿Qué haces aquí perdiendo el tiempo?
- Nada solo pensaba – le contesto con un sonrisa
- Eso si es noticia
- No me molestes – le dijo con el ceño fruncido y media sonrisa
- Entras – le invito esperando en la puerta
- En un momento, tú toma una ducha por que en verdad la necesitas
El bufo fingiendo enojo y entro sin mirarla de nuevo. Ella río un poco y volvió su mirada a las estrellas. Era extraño como sin querer lo que hizo que todo iniciara, incluyendo los problemas había sido lo que puso al final todo en su lugar, el simple hecho de hacer el amor. Confiaba en sus instintos y estos le decía que por ahí era como lograría que Vegeta le amara tan intensamente como ella le amaba a él. Esta idea se le ocurrió al darse cuenta de que era cuando hacían el amor cuando mas honestos eran el uno con el otro, cuando Vegeta por mucho que intentara mantener su careta de frialdad, mostraba mas vulnerabilidad y mas sensibilidad, o mas bien cuando mostraba esos sentimientos. Suspiro y escucho a Vegeta salir del baño. Sonriendo entro en su cuarto.
- ¡Vaya! así si me acerco a ti – le dijo al verlo ya bañado
- hmp – ella río picadamente y se le acerco con sensualidad
- Te amo – dijo justo antes de besarlo con pasión
"Te amo" repitió en su cabeza, aquellas palabras que guardaban tanto significado para ella pero no sabia si lo tenían para él, no sabia si las escucharía alguna vez de sus labios, si las escucharía con aquella voz profunda. Se estremeció al sentir las manos de él recorrer su espalda y sus labios su cuello. Tal vez algún día podría escucharlas. Si, tarde o temprano las escucharía, mientras tanto todo entre los dos seria…mas que palabras.
FIN
Gracias a todas las personas que leyeron este fic y especialmente a las que esperaron que apareciera por fin este capitulo. Les agradeceré doble si dejan review. Prometo una nueva historia, creo que original, y tmb q uno de mis propósitos de año nuevo es el actualizar mas pronto jeje. Bye
Muchas gracias a Sares Draven…por ser mi inspiración…te amo.
