CAPITULO UNO

-Quedaran impresionados- la mujer le sonrió.

Serena realmente intentaba creerle, pero algo dentro le gritaba que detuviera el auto y regresara al aeropuerto.

- ¿Estarán todos? - su voz sonaba vacía.

-Si, no les dije el motivo, solo los cité con suma urgencia- había una burla en la voz de Setsuna que incomodo a Serena.

-Disfrutas el caos- soltó con un suspiro.

Dejo que su cuerpo se relaja sobre el asiento del auto y el cerro los ojos, ahora los años pasados le parecían muy cortos, si lo pensaba un poco aún podía sentirse como el día en que encontró a Darién y Rei revolcándose en su departamento.

Él había intentado darle explicaciones, como si eso fuera posible.

"Solo físico" le repetía, Serena siempre lo había creído un hombre inteligente, pero ahora suponía que solo se limitaba a sus libros de medicina.

No pudo explicarle a su madre aquella situación, solo dijo que no casaría con Darien; cierto, solo faltaban tres semanas para la mágica boda, su madre estaba espantada, creyó que era un capricho mas de su tonta hija y le recrimino lo harta que la tenía, Serena no tuvo la oportunidad de explicarle el engaño de Darién.

"Algo más que me quitaron"

Tomo todo lo que creyó importante y huyo, al principio solo a un hotel donde paso días sumergidos en el dolor, intentando imaginarse lo que perdonaba y podría continuar con la vida que soñaba: RINI.

Pero todo era una promesa rota y ella estaba a la deriva, nada debería ser así; días después estaba rumbo a España, donde esperaba que su tía le diera un espacio para comenzar una nueva vida, deseaba tanto olvidar sin lograrlo, todo le dolía cada vez más, actuaba por automático sin ninguna esperanza, comenzó ayudando como mesera en el restaurante de su tía (había prometido no decirles de su ubicación a sus padres siempre y cuando les hiciera saber que habían tenido bien).

Fue uno de esos largos días cuando una bandeja estuvo de caérsele que lo vio, aun conservaba la sonrisa burlona y la dulzura en sus ojos.

Habían sido inseparables desde aquel día, él ayudó a recuperar cada uno de sus pedazos y su confianza; había repasado cada uno de sus días preguntándose en que fallo, y encontrando todas las fallas en ella, solo Seiya logro darle nuevamente valor.

Él alguna vez la había amado, y muy dentro de ella sabia que era totalmente correspondido, nunca pudo aceptarlo, eso seria traicionar todo por lo que habían luchado, cada uno de los sacrificios de sus amigas, el amor de Darién y la vida de su futura hija, ella no era capaz.

Se aferro a su adolescente enamoramiento y lo creyó amor de verdad, y fue cada vez más difícil, renunciando a cada uno de sus deseos: estudiar ciencias de la comunicación, conocer el mundo, sentir el hormigueo de lo inesperado, dudar y tener certezas; pero para ella ya todo estaba diseñado.

Y ahora había vuelto, dejo a Seiya y su nueva vida, y no podía evitar sentir rencor por la mujer a su lado; Setsuna había aparecido con palabras dulces y decididas, conoció el tiempo y sabia que la fecha de la concepción de su futura hija era próxima, podría recuperarla.

Le pareció una locura, sabía que Darién y Rei vivían juntos ahora, era una pareja totalmente estable con planos de matrimonio.

-eso no significa nada- le había dicho sin una gota de calor -sabemos lo débil que es Darien Chiba, será fácil hacerlo olvidar su afecto por ella, así como olvido el tuyo-

-Entonces solo debo ir, seducirlo y fornicar hasta quedar embarazada ¿acaso enloqueciste? -

-Creí que amabas a la pequeña dama-

Y lo hizo, era la única herida que no lograba sanar, amaba inmensamente a Rini.

-Regresare a Japón-

Él no oculto su sorpresa -Tus padres están felices de verte otra vez-

-No lo hago por ellos, yo ... - bajo la mirada, le era tan difícil mentirle.

-Aun lo amas- sus palabras tuvieron dolor, pero cuando lo miro solo encontró decepción.

-Por favor, no me juzgues, había demasiado entre él y yo-

-Así que iras a humillarte para lograr Tokio de cristal-

-No quiero Tokio de cristal, quiero ... nuestra familia, Darien y yo ... -

-Sí, lo sé, tendrían su perfecto felices para siempre, excepto por el detalle de que se acostaba con Rei-

Fue su última discusión, luego él la apoyo en cada decisión creyendo en sus palabras ¿Qué diría si supiera que regresaba con la intención de solo ser el amante de Darién? ¿Qué el amor no tenia nada que ver? Que en el fondo solo quería venganza, deseaba causarles el mismo dolor que ella sufrió.

Amaba a Rini y la anhelaba a su lado, pero le satisfacía saber que al conseguirla también alcanzaría su venganza.

¿Pero cuando fue ella vengativa?

Siempre había perdonado a sus enemigos, apelo y tuvo fe en una bondad interior, miro a Setsuna, "si, fue desde que ella llego"

-Ya estamos aquí-

En el ascensor pudo notar su cambio, su singular peinado había desaparecido dándole paso a un corte moderno, ya no era totalmente rubio, rayos platinados lo resaltaban, su rostro y figura eran más esbeltos ahora.

"Luces más como la Neo Reina Serena que conocí" fue uno de los primeros comentarios de Setsuna tras su reencuentro.

Su vestido azul oscuro estaba oculto bajo una gabardina larga, apenas usaba maquillaje, no deseaba verse presuntuosa, para eso Rei era bastante buena.

Llegaron al departamento y dejo su maleta a un lado de la entrada, ya podía escuchar la discusión dentro, volvió a tener el impulso de mandar a Setsuna al diablo y regresar, pero sabía que ya no había vuelto atrás.

Camino desabrochando su gabardina; La escena era bastante cómica, por un lado, Haruka parecía estar cerca de asesinar a Darién y Rei con el apoyo de Michiru, mientras que Ami los miraba con preocupación, Lita y Mina lucían bastante aburridas del espectáculo.

- ¿Serena? - fue Ami la primera en notarla.

-Hola a todas- sonrió de medio lado terminando de quitarse la gabardina.

- ¡Serena! - Mina salto sobre ella, la recibió abrazándola.

- ¡No lo puedo creer! ¡Estas aquí! - Lita y Ami se unieron, por encima del hombro pudo notar la palidez de Rei.

-Gatita ... - Haruka casi la levanto del piso, la hizo reír.

-También las he extrañado- llevo su atención hacia la última pareja, parecían enfermos, aunque de manera diferente -Por favor por no me miren así- hablo con humor -No soy una especie de fantasma-

-Lo siento, realmente estoy sorprendido- Darien le sonrió con suavidad -Debiste decirme donde estabas, te busqué-

-Ambos debimos decirnos muchas cosas, pero no- giro para no verlos -Muero de hambre ¿Tienes algo de comer, Setsuna? En el avión mi estómago se me hizo un nudo

- ¿En avión? ¿Serena, donde estuviste? -

- ¡Basta, no tienes derecho a preguntarle nada! -

- ¡Ya te he soportado bastante, Tenou! -

Sereno creyó que de no ser por la mano de Rei alrededor de su brazo, Darién se habría lanzado sobre Haruka, la confundió el cambio en la reacción de Darién, jamás lo imagino impulsivo ni menos violento.

- Haruka- tomo su brazo con suavidad -Yo estoy bien, sé que muchas cosas te molestan, pero en serio, estoy bien y ahora solo quiero una buena charla entre amigas- le sonrió con dulzura y vio algo derretirse en los ojos de Haruka - y algo se comer ¡Setsuna! - intento actuar como la vieja Serena para calmarla.

Tomo mucho de su auto control poder sentarse y sonreír, cada una hablando de sus vidas, ella fingía, pero toda su atención estaba en cada movimiento de Darién y Rei, tenía que saber más de lo que Setsuna había dicho; Rei no perdía su contacto físico de Darien, siempre había una mano de ella sobre él, como si intentara que él no olvidara que estaba a su lado.

- ¿Y dónde estuviste? - La pregunta llego impaciente.

-España- ladeo la cabeza -Italia, Francia, Alemania… hubo muchos lugares, la verdad se nos hizo extraño quedarnos en un solo lugar, era como una adicción, apenas habíamos recorrido una ciudad y ya queríamos ir a otra- sus viajes siempre la emocionaban, el hormigueo llego a su estómago.

- ¿Estuviste con alguien más? - La sorprendió ver a Darién sentado frente a ella.

-Claro, no iría sola a un país extraño, tengo una tía y varias primas en España, creo que alguna vez te hable de ellas-

El parecido avergonzado, la verdad muy pocas veces le había prestado verdadera atención -Si, lo siento-

-Serena- Miró a Rei y vio su cambio, lucía más hermosa que en sus recuerdos, pero hubo algo vacío en sus ojos, le sonrió con gentileza y la morena se animó -Lo siento, Darién y yo nunca quisimos hacerte daño, solo nos enamoramos y no pudimos controlarlo- se oyó un gruñido ahogado.

Eso no era amor, Serena lo sabía y ambos lo sabían; "Fui un idiota, no sé porque me deje llevar, te amo Serena, lo de Rei fue solo físico, no significa nada" todas sus palabras retumbaban en su mente; Rei había logrado envolverlo dándole lo que Serena le negaba, demostrando todo lo que ella no era y Darien lo tomo, no importaba cuanto lo pensara, no podía perdonarlos a ninguno de los dos.

-Lo entiendo- se encogió los hombros -Desearía que no esperaran a que yo los descubriera, pero no los culpo, dicen que el amor es la mayor fuerza de la naturaleza, y si aman ... - llevo su mirada de Rei hacia Darien -Que asi sea-

Sintió la mirada de Setsuna y la siguió a la cocina -Parece que todo va bien, Darien no te ha quitado los ojos de encima y Rei está asustada-

-Te pedí algo de comer- la ignoro abriendo el refrigerador.

-Debes actuar ya-

-Apenas han pasado un par de horas ¿quieres que lo lleve a la habitación? -

-Aún no, aún falta-

No tardo en prepararse un sándwich y devorarlo, en verdad estaba hambrienta y Setsuna la molestaba, era suficiente con seguir su plan ¡Ahora no la dejaba comer en paz!

Salió casi huyendo de la cocina, solo para toparse con la imagen de Rei tomando a Darien de la nuca para besarlo, un jadeo salió de sus labios y ellos se separaron, una sonrisa casi escapo de los labios de Rei, pero oculto su rostro en el pecho de Darien.

"Como una noble doncella" pensó.

-Lo siento, yo ... solo me sorprendieron- negó con la cabeza.

-Perdónanos- esta vez Rei la miro.

-No te puedes pasar la vida pidiendo perdón, Rei- ntento volver a su grupo de amigas, pero se detuvo al notar que algo faltaba - ¿Dónde está Luna? - pregunto mirando a cada una, se detuvo en Setsuna - ¿Y Artemis? -

-Gatita- la voz Haruka dudo, algo en su pecho se apretó -Se fueron-

Serena trago saliva - ¿A dónde? -

Michiru tomo aliento y hablo -Cuando te fuiste, Luna fue a buscarte, no te pudo encontrar y no lo soporto, no dejaba de culparse-

Su cuerpo se estremeció, recordaba no haberle dado explicaciones, Luna había insistido en que hablara, pero en aquel momento solo era capaz de llorar.

"Por favor, Serena, dime algo"

- ¿Por qué se culparía? -

- Decía que había fallado, dijo que necesitaba alejarse y Artemis fue tras ella- la voz de Mina era ahogada - No los hemos vuelto a ver, a veces él llama para saber que está bien -

Luna ya no estaba, la había perdido a ella también; no solo su final feliz, su familia, su hija, su utopía ... ahora también a Luna, su Luna.

-Necesito aire- se apresuro al balcón y lo cerro tras ella, se apoyo en la baranda y respiro hondo, el dolor seguía en su pecho.

Oyó la corrediza abrirse y cerrarse -Serena- Darién se apoya a su lado -Lamento todo lo que estas soportando-

-Le pediré a Mina que la próxima que Artemis se comunique le pida que vuelvan-

- ¿Por qué te fuiste? - pregunto el después de momento de incomodo silencio.

-No podría quedarme y ver como hacías una nueva vida con Rei-

-No lo habría hecho si te hubieses quedado, sabes qué era a ti a quien quería-

-Aun así, te quedaste a su lado-

-Muchas cosas pasaron, Rei también sufrió mucho, no podría dejarla sola-

Ella lo miro buscando al hombre del que había enamorado ¿Cómo se equivoco tanto? Este no era ni la sombra del que había imaginado -Entonces hice bien en irme-

-No- tomo su mano - Nunca deje de amarte, si me lo pidieras ... -

- ¿Dejarías a Rei? - lo enfrento -No sabes quién soy, la que se fue y la que ves ahora no somos la misma-

-Te lastime, jamás podre perdonarme a mí mismo- susurro con la voz cansada.

-Están comprometidos, vi su anillo- el viento frío de la ciudad la golpeo -Tienes un deber con ella, cúmplelo y deja que yo vuelva a hacer mi vida aquí-

-Ojalá tuviera el poder de volver el tiempo atrás, ahora serías mi esposa, podríamos tener a Rini-

- ¡Cariño! - Rei se apresuro a tomarlo del brazo -Creo que ya debemos irnos, Serena necesita descansar-

- Que amable- dijo Serena.

Rei le sonrió con dulzura -Imagino que debes estar cansada con todos tus viajes y ahora debes volver al mundo real, ya que desperdiciaste los últimos años, aquí no tienes carrera ni trabajo ¿Qué harás? -

-Rei- Darien hablo con advertencia.

-Por eso no te preocupes, se muy bien lo que haré-

Cuando todos se marchan Serena se dejo caer sobre la cama, la habitación era bastante básica, nada cálida en comparación con la suya "Es lo que escogí" se reprochó.

Tomo su celular y fue a la galería, tenía tantas fotografías con Seiya, él se había convertido en su nueva vida, una donde era libre y feliz, tuvo un gran remordimiento por la falta de Rini, pero al menos lo que tenía a él.

"Soy tu mejor amigo ¿o no?" solía decirle.

Fue quizás una suerte que nunca adivinara sus sentimientos, probablemente se habría alejado intentando no lastimarla, el amor que él tenía por ella estaba extinto, solo quedaba su lealtad y cariño.

Lo vio salir con una mujer tras otra, ninguna se quedaba el tiempo suficiente para recordar sus nombres, solía decir que les faltaba algo "¿Mas bubis?", Se burlaba ella.

"No, no soy tan tan canalla"

"¿Mayor flexibilidad?"

Aquellas discusiones terminaban en un ataque de cosquillas o en ambos lanzándose palomitas de maíz, era una buena vida -Pero ya termino- concluyo.

DARIEN Y REI

-Has estado muy callado- hablo ella mirando por la ventana del auto.

-Estoy cansado, el hospital fue ... -

-No es por el hospital- lo enfrento, pero él solo miraba al frente -Es por Serena ¿Sientes algo por ella? -

Espero alguna respuesta, pero nunca llego; si no fuera Darien, si fuera un hombre cualquiera, ella lo habría enviado al infierno, simplemente saldría del auto y nunca contestaria el teléfono, pero él era Darien Chiba, la reencarnación del jodido Príncipe Endimión, no podía simplemente dejarlo ir, ya había sacrificado demasiado por él.

Alguna vez fue la gloriosa Rei Hino, una sacerdotisa encantadora, con talento y belleza, llegaría muy lejos, luego fue solo la sombra de Sailor Moon, la guardiana de una patética princesa que sacrificó su vida por amor, más adelante fue la mujer vulgar que le robo el prometido a su amiga, la que destrozo un amor legendario, ahora, después de tantos años, era la prometida de Darien Chiba, un brillante doctor, y ella, una futura presentadora de noticias.

Todas sus amigas se habían puesto del lado de Serena, aun cuando ella había huido, dejando que toda la carga cayera sobre ella, Nicolás la había mirado con algo parecido al asco y su abuelo ...

Un gemido escapo de su boca y cubrió su rostro cuando las lagrimas salieron, sabia lo sensible que Darién era a las lágrimas de una mujer, lo había aprendido de la misma Serena, él estaciono el auto y se apresuró a abrazarla.

-Lo siento Rei, no quise decir que ... -

- ¡No! - grito en sus brazos - ¡Se nunca me amaras como a ella! ¡Siempre seré solo tu amante y este anillo no significa nada! -

-Eres mi prometida, Rei, eso significa algo- le acaricio la espalda.

-Por favor no me dejes, me moriría sin ti, Darien, eres todo lo que tengo- lloro con mas fuerza -Te amo tanto-

Él no respondió, continúo acariciando su espalda y ella lo odio aún más, al principio lo había amado, aunque no por los motivos mas nobles, pero ella lo amo, ahora lo odiaba por no corresponderla, por volverla una mujer amargada, por obligarla a atarlo a ella y así quitarse ella misma su libertad, se juro que no lo perdería, ella no quedaría con más manos vacías, no permitiría que volviera a los brazos de Serena.

Nota:

Aprovechando la cuarenta intentaré terminar una a una mis historias de la mejor manera, gracias por leerme.